Venus es más caliente que Mercurio: la atmósfera explica por qué
La distancia al Sol no decide por sí sola la temperatura de un planeta. Las fichas de la NASA muestran qué cambia entre Venus y Mercurio.

Por Oliver García
Mercurio es el planeta más cercano al Sol, pero Venus tiene la superficie más caliente del sistema solar. La diferencia parece contradecir la intuición de que acercarse a una fuente de calor siempre basta para ganar el primer lugar. Las fichas de la NASA muestran la pieza que falta: la atmósfera. Fuente oficial.
Venus está envuelto en una atmósfera muy densa, formada principalmente por dióxido de carbono. Ese entorno retiene calor mediante un intenso efecto invernadero. La agencia sitúa la temperatura superficial alrededor de 467 grados Celsius, suficiente para hacer del planeta un lugar extremo.
Mercurio presenta otra situación. En vez de una envoltura densa como la de Venus, tiene una exosfera muy tenue. La NASA explica que su superficie puede alcanzar unos 430 grados Celsius durante el día y bajar hasta aproximadamente menos 180 grados durante la noche.
El contraste permite entender por qué dos preguntas no son equivalentes: cuánto Sol recibe un mundo y qué temperatura mantiene. Para comparar planetas hay que mirar también qué sucede con la energía después de llegar. Ordenarlos únicamente por distancia deja fuera parte de la explicación.
Las cifras tampoco deben leerse como si fueran tres mediciones tomadas en el mismo sitio y a la misma hora. En Mercurio se describen extremos del ciclo diurno; en Venus, una temperatura superficial característica. El contexto de cada dato forma parte de la comparación.
Otra distinción aparece en la presión. La ficha de Venus la describe como unas 93 veces la presión terrestre al nivel del mar. Calor, composición atmosférica y presión ayudan a dimensionar por qué la semejanza de tamaño con la Tierra no significa condiciones equivalentes.
Para Mercurio, la NASA detalla una exosfera integrada principalmente por oxígeno, sodio, hidrógeno, helio y potasio. Llamarlo simplemente un planeta sin aire puede servir como atajo coloquial, pero borra esa diferencia entre una exosfera tenue y una atmósfera capaz de retener mucho calor.
Esta comparación es una explicación de conocimiento establecido, no el anuncio de una temperatura descubierta hoy. La ficha de Venus consultada fue actualizada el 15 de octubre de 2026; la de Mercurio, el 25 de abril de 2025. Sus datos describen características planetarias, no un pronóstico para esta noche.
La próxima vez que una imagen ordene los planetas del más cercano al más lejano, vale la pena añadir una segunda pregunta: qué los envuelve. En el caso de Venus y Mercurio, esa mirada permite entender por qué el vecino más próximo al Sol no encabeza el calor superficial.
Fuentes: Actualización 15 de octubre de 2026 · Actualización 25 de abril de 2025. Consulta: 18 de octubre de 2026. Ilustración editorial generada con IA; no corresponde a una fotografía del hecho.



