Falta de energía alejó dos inversiones de México, advierte el CCE
La falta de energía alejó de México una planta de chips y un proyecto de IA, dice el CCE. Qué regiones están en riesgo y cuánto podría crecer el sector.

Por Juan Pablo Ojeda
La falta de energía eléctrica ya le costó a México al menos dos grandes proyectos de inversión extranjera, según el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora Icaza. En entrevista con el medio especializado El CEO, publicada este 26 de octubre de 2026, el líder empresarial dijo que una planta de semiconductores y un proyecto de servidores para inteligencia artificial se fueron a otros países por no tener garantizado el suministro.
El primero, explicó, era una inversión de Taiwán en semiconductores que terminó en Tailandia, porque las proyecciones de disponibilidad energética de México para los próximos 20 años no ofrecían las condiciones que necesitaba. El segundo, de granjas de servidores para IA, se instaló en Brasil, donde se le ofreció la energía requerida. La entrevista publicada no menciona los nombres de las empresas ni los montos de inversión.
El señalamiento importa porque la electricidad se ha vuelto un requisito básico para la nueva ola de inversión ligada a la inteligencia artificial y los centros de datos, uno de los sectores que más crecen en el país.
Falta de energía: cuánto necesitaría crecer la generación
Para aprovechar todas las oportunidades de centros de datos e IA, dijo Medina Mora, México tendría que duplicar su oferta de energía. «Eso es algo que no va a suceder, entonces aprovecharemos en la medida que logremos tener más disponibilidad de energía», afirmó a El CEO. El dirigente agregó que, además de electricidad, el país necesita agua suficiente, otro reto para la industria.
El presidente del CCE recordó que el gobierno federal ha apostado por facilitar la inversión privada y las asociaciones mixtas, lo que permitiría contar con alrededor de 100 proyectos autorizados de generación durante el próximo año. En febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, con 5.6 billones de pesos adicionales para ocho sectores; de ese total, 3.03 billones, el 54.15 %, corresponden al sector energético, según el mismo reporte.
Las regiones con más problemas
Medina Mora identificó a las penínsulas de Yucatán y Baja California como las zonas en situación más crítica. De acuerdo con El CEO, en la región sur el consumo ronda los 2,400 megawatts, mientras la generación local se ubica entre 1,400 y 1,800, y depende de una sola línea de transmisión, por lo que cualquier falla desestabiliza el suministro de toda el área.
En Baja California y Baja California Sur, el problema principal no es la generación sino la distribución, porque no forman parte del Sistema Interconectado Nacional. Para atenderlas, explicó el empresario, se impulsan sobre todo proyectos con fuentes alternativas, y la Comisión Federal de Electricidad busca que la energía se genere cerca de donde se consume para no sobrecargar la red.
Lo que está en juego para los centros de datos
Las advertencias del CCE coinciden con otras del sector. El 13 de octubre, la consultora EY señaló en un informe, retomado por la agencia EFE y Forbes México, que la insuficiencia de infraestructura eléctrica amenaza con frenar el crecimiento de los centros de datos. Según las estimaciones recogidas por EY, ese mercado pasaría de 1,060 millones de dólares en 2024 a 2,270 millones en 2030.
La Asociación Mexicana de Data Centers (Mexdc) calcula que entre 2025 y 2030 podrían sumarse 1,516 megawatts de capacidad, con inversiones directas de más de 18 mil millones de dólares. Su directora ejecutiva, Adriana Rivera, advirtió el 7 de octubre que al menos diez empresas esperan mayor capacidad eléctrica para invertir, algunas con requerimientos superiores a 200 megawatts. El reto, coinciden los especialistas, no es solo generar más, sino ampliar las redes de transmisión y distribución hasta donde se proyectan las instalaciones.
El tema no es nuevo en la agenda; en Maya le dimos seguimiento en CFE y capital privado impulsarán la expansión energética. La pregunta es si la nueva capacidad llegará a tiempo para la demanda que anticipan las empresas.
Aranceles y T-MEC, el otro frente
En la misma entrevista, Medina Mora habló de la revisión del T-MEC. Señaló que las industrias automotriz, siderúrgica, del aluminio y del cobre son las más afectadas por los aranceles de la sección 232 de Estados Unidos, y que los autos fabricados en México por empresas estadounidenses pagan 25 %, mientras competidores de Japón, Corea del Sur y la Unión Europea pagan 15 % sin las mismas reglas de origen. «Lo que tenemos que lograr es tener los aranceles más bajos con respecto a los países con los que competimos», dijo. El contexto de esa negociación lo explicamos en Aranceles al acero: Sheinbaum dice que México y EU se acercan.
Lo que sigue es ver si los cerca de 100 proyectos de generación previstos se concretan y si la red de transmisión crece al ritmo de la demanda. Mientras eso ocurre, la disponibilidad de energía seguirá pesando tanto como los incentivos fiscales o la cercanía con Estados Unidos en la decisión de dónde instalar una fábrica o un centro de datos.


