Sheinbaum pide al Senado autorizar el ingreso de 28 Navy SEAL para adiestrar a la Armada de México
La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó al Senado autorizar la entrada de 28 elementos de los Navy SEAL de Estados Unidos para un adiestramiento naval.

Por Bruno Cortés
La Cámara de Senadores recibió un oficio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el que solicita autorización para que 28 elementos del Equipo 4 de los Navy SEAL de Estados Unidos ingresen a México y participen en un programa de adiestramiento con fuerzas especiales de la Armada de México, informó este martes 27 de octubre la Coordinación de Comunicación Social del Senado de la República.
De acuerdo con el boletín legislativo, el entrenamiento lleva por nombre “Evento No. SOF 19 Adiestramiento de Operaciones Terrestres y Marítimas con el personal de SEAL y UNOPES”, en referencia a la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Armada mexicana.
Qué pide el Ejecutivo
La solicitud es concreta: permitir que un grupo de 28 integrantes de una de las unidades de operaciones especiales de la Marina estadounidense entre al territorio nacional para impartir instrucción a personal mexicano. El documento fue turnado a la Comisión de Marina el pasado 26 de octubre, instancia que deberá analizarlo antes de que el tema pueda llegar al pleno.
El Senado tiene esta atribución porque la Constitución, en su artículo 76, le reserva la facultad de autorizar el paso de tropas extranjeras por el territorio nacional. Por eso cada vez que un contingente militar de otro país pretende entrar a México con fines de entrenamiento, el Ejecutivo debe enviar una solicitud formal a la Cámara alta. No es la primera vez que ocurre este año: en Maya Comunicación dimos cuenta de el aval para el ingreso de 96 militares estadounidenses en abril y de la autorización que el Senado otorgó en septiembre para un ejercicio conjunto con militares de Estados Unidos.
Cuándo y dónde
Según el oficio, el adiestramiento se llevaría a cabo del 29 de octubre de 2026 al 15 de abril de 2027, es decir, durante poco más de cinco meses y medio. Las sedes serían dos:
El Centro de Adiestramiento Avanzado de la Armada de México, en Donato Guerra, Estado de México.
El Sector Naval de Puerto Cortés, en Isla Margarita, Baja California Sur.
La fecha de inicio prevista está a solo dos días de distancia, por lo que la velocidad con la que la Comisión de Marina y el pleno procesen la solicitud será clave para que el calendario se cumpla tal como fue planteado.
Cómo llegarán y a quiénes entrenarán
El boletín detalla que los integrantes del Equipo 4 de los Navy SEAL ingresarán a territorio nacional a bordo de una aeronave tipo “Hércules C-130” de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de América, con “equipo táctico, municiones y armamento orgánico”, en la Base Aeronaval de La Paz.
A su llegada, el personal de la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Armada de México los recibirá y trasladará a las instalaciones de Donato Guerra y al Sector Naval de Puerto Cortés.
La instrucción estará dirigida a 87 elementos mexicanos de dos áreas: la Unidad Naval de Operaciones Especiales y la Unidad de Inteligencia Naval. En términos simples, habría alrededor de tres alumnos por cada instructor estadounidense.
Los objetivos del entrenamiento
El evento, señala el documento enviado al Senado, tiene como objetivo “mejorar las capacidades de las Fuerzas Especiales de México”. Entre las metas específicas se encuentran fortalecer la compatibilidad operativa y promover programas integrales que incrementen las habilidades y capacidades operacionales de los marinos mexicanos.
El temario incluye, de acuerdo con el boletín, combate cercano en interiores, procedimientos de reacción a contacto, medicina táctica, patrullaje urbano, exploración y detección de explosivos, técnicas de francotirador, enganche y abordaje de embarcaciones, y operaciones de interdicción marítima.
Se trata de un conjunto de capacidades que combina operaciones en tierra y en el mar, lo que explica la elección de dos sedes: una en el centro del país y otra en una zona costera del Pacífico.
Lo que sigue
Con el oficio ya en manos de la Comisión de Marina, corresponde a sus integrantes revisar la solicitud y, en su caso, elaborar un dictamen que se someta a votación en el pleno del Senado. Hasta ahora, el boletín no reporta una fecha para esa discusión ni posicionamientos de los grupos parlamentarios.
La cooperación militar con Estados Unidos suele generar debate en la Cámara alta por su relación con la soberanía y con el papel de las Fuerzas Armadas en la seguridad. Ese contexto, que ya hemos abordado al analizar el reto de la supervisión civil sobre la Armada, volverá a estar presente cuando las y los senadores discutan si autorizan o no el ingreso de los 28 elementos estadounidenses.


