Yo Elijo Ser: la campaña de Salud para comer mejor y moverse
Yo Elijo Ser, de la Secretaría de Salud, promueve comer mejor y moverse más por edades. Qué propone, dónde verla y cuánta actividad física recomienda la OMS.

Por Alejandra Lugo
La campaña Yo Elijo Ser de la Secretaría de Salud busca que en casa se coma mejor y se mueva más el cuerpo, con mensajes distintos para niñas y niños, adolescentes y personas adultas. Fue presentada el 1 de octubre de 2026 y sus materiales se difundirán en medios digitales, escuelas, comunidades y unidades de salud, según La Crónica de Hoy y MVS Noticias.
El punto de partida es un diagnóstico duro. El director general de Políticas en Salud Pública, Daniel Aceves Villagrán, señaló que cuatro de cada 10 escolares, cinco de cada 10 adolescentes y siete de cada 10 personas adultas viven con sobrepeso u obesidad, de ahí la necesidad de cambiar hábitos de alimentación y actividad física en cada etapa de la vida.
Esta nota es informativa y de servicio. No sustituye la consulta médica ni prescribe dietas, fármacos o rutinas de ejercicio personalizadas. Ante síntomas, enfermedades crónicas o dudas sobre cuánto moverte, acude a tu unidad de salud.
Qué propone Yo Elijo Ser en cada etapa de la vida
La estrategia tiene tres segmentos: «Estrellas por la Salud», para niñas y niños de dos a 11 años; «Come como Campeón y Campeona», para adolescentes de 12 a 17 años, y «Yo Elijo Ser», para personas adultas. Incluye además contenidos dirigidos a madres, padres y personas cuidadoras, por su papel en el acompañamiento de estos hábitos.
En su primera etapa, la campaña promueve el consumo de alimentos de origen vegetal, la reducción de ultraprocesados y una mayor actividad física. Ofrece información sobre las Guías Alimentarias, el Plato del Bien Comer y el etiquetado frontal de advertencia, además de formas sencillas de incorporar el movimiento a la vida diaria.
Aceves Villagrán explicó que los mensajes se definieron a partir del análisis de hábitos de consumo, conocimientos, actitudes y prácticas de la población, así como de las barreras que dificultan comer bien y hacer ejercicio. Esa investigación es lo que distingue a Yo Elijo Ser de un eslogan genérico: cada grupo de edad recibe un mensaje adaptado.
La difusión combinará videos, infografías y carteles. Los materiales para adolescentes llegarán a escuelas, y los dirigidos a personas adultas mayores se distribuirán en entornos comunitarios y en unidades de salud del primer nivel de atención, de acuerdo con la Secretaría de Salud.
El papel de UNICEF y el vínculo con las escuelas
La campaña se sustenta en una metodología de investigación y análisis del comportamiento, con participación de especialistas del sector salud y de UNICEF, que brinda asistencia técnica. La representante adjunta de UNICEF en México, Maki Kato, subrayó que para lograr cambios sostenibles no basta con informar qué hacer: hay que entender qué motiva las decisiones, qué barreras existen y cómo influyen familias, comunidades y entornos.
Aceves Villagrán planteó que los contenidos de esta primera etapa se incorporen a la siguiente fase de «Vive Saludable, Vive Feliz», la estrategia de educación y promoción de la salud en las escuelas. Es un puente entre la comunicación masiva y el aula que todavía debe concretarse en la operación diaria de los planteles.
En Maya hemos revisado riesgos relacionados con lo que comemos, como lo que se sabe del exceso de ultraprocesados y el cerebro, y cuidados en etapas específicas, como los síntomas y cuidados de la menopausia. Yo Elijo Ser aporta el marco oficial para elegir alimentos y moverse más.
Cuánto moverse: la referencia de la OMS
Para poner números a la idea de «moverse más», las directrices de la Organización Mundial de la Salud recomiendan que las personas adultas de 18 a 64 años realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa, además de ejercicios de fortalecimiento muscular dos o más días a la semana.
Para niñas, niños y adolescentes de cinco a 17 años, la OMS recomienda un promedio de 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa, principalmente aeróbica. Cualquier cantidad es mejor que nada: caminar a la escuela, subir escaleras o jugar al aire libre suman. Quien viva con hipertensión, diabetes, una cardiopatía o esté embarazada debe consultar antes de aumentar la intensidad.
En la práctica, el enfoque se traduce en pequeños cambios sostenibles: revisar los sellos del etiquetado frontal antes de comprar, sumar verduras y leguminosas al plato cuando se pueda, preferir agua natural y buscar ventanas diarias de caminata o juego activo. Si ves los materiales en la escuela o el centro de salud, úsalos como guía de conversación en familia; y recuerda que esta información no sustituye la consulta médica.



