Crisis de desapariciones en México afecta a 165 mil menores según reporte
Tejiendo Redes Infancia reporta 165 mil menores desaparecidos en México; 1 de cada 5 registros corresponde a niñez o adolescencia.

Por Juan Pablo Ojeda
La organización Tejiendo Redes Infancia presentó un informe estadístico que dimensiona el impacto de la crisis de desapariciones en México sobre la población menor de edad, estimando que 165 mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en calidad de desaparecidos o no localizados. El reporte, elaborado con base en proyecciones y datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), señala que aproximadamente uno de cada cinco registros oficiales corresponde a personas menores de 18 años.
El desglose de los datos indica que el grupo de edad más vulnerable se concentra en las adolescencias de entre 12 y 17 años, segmento que representa más del 70% del total de los casos reportados en la población infantil. Las mujeres jóvenes constituyen la mayoría dentro de esta franja de edad, registrando un pico estadístico en la correlación entre desaparición y violencia de género en entidades con alta densidad poblacional.
A nivel territorial, los datos concentran el mayor número de incidencias en el Estado de México, Tamaulipas, Jalisco, Ciudad de México y Veracruz. Estas cinco entidades federativas agrupan más del 45% de los reportes históricos acumulados, mostrando tasas continuas de incremento en el registro de expedientes durante el último quinquenio.
El análisis de la organización destaca una brecha de impunidad donde menos del 2% de las carpetas de investigación por desaparición de menores derivan en sentencias condenatorias contra los responsables. La falta de efectividad en la localización pronta genera un rezago acumulado en los sistemas locales de búsqueda y en las fiscalías especializadas de los estados.
En cuanto a las primeras horas cruciales de reporte, el informe señala que solo en el 30% de los casos se activa de forma inmediata el protocolo de la Alerta Amber sin dilaciones administrativas. La demora en la detonación de las fichas de búsqueda reduce drásticamente la probabilidad de localización con vida durante las primeras 72 horas posteriores al evento.
El estudio cuantifica también la afectación indirecta en los entornos familiares, calculando que por cada menor desaparecido se generan impactos psicológicos y económicos directos en un promedio de cuatro integrantes del núcleo familiar primario, afectando a más de 660 mil personas en el país.
El contexto histórico de los registros muestra que el fenómeno ha mantenido una tendencia ascendente constante a partir de 2006, consolidando a la niñez y adolescencia como uno de los sectores poblacionales más expuestos a las dinámicas de violencia estructural y delincuencia organizada en el territorio nacional.


