Ruta gastronómica por el Centro Histórico: tacos, garnachas y paradas clave
Recorre el Centro Histórico de la CDMX con paradas de tacos, garnachas, cocina regional y recomendaciones para comer sin contratiempos.

Recorrer el Centro Histórico de la Ciudad de México también es una forma de comer la ciudad. Entre el Zócalo y la Alameda Central se puede armar una ruta de antojitos, tacos, cafeterías y salsas que combina paradas rápidas con lugares para sentarse y descansar.
El recorrido conviene iniciarlo temprano en la plancha del Zócalo. Las doraditas de masa, acompañadas con nopales y frijoles, ofrecen un primer bocado sencillo y de precio accesible. Antes de comprar, pregunta el costo y el tamaño de la porción, especialmente si el puesto está dentro de un corredor con alta afluencia.
Desde ahí, el andador Francisco I. Madero conduce hacia una de las paradas más conocidas: los tacos de canasta. Los guisos de chicharrón, frijol, adobo y papa se sirven calientes y son ideales para comer de pie, aunque conviene llevar servilletas porque la tortilla puede absorber rápidamente la salsa.
La Casa de los Azulejos funciona como una pausa arquitectónica y gastronómica. El inmueble permite observar un patio histórico mientras se disfruta una bebida, café o pieza de pan. Es una parada adecuada para descansar del recorrido y protegerse del sol en los horarios de mayor calor.
El Salón Corona representa otra opción clásica para quienes prefieren una mesa y una experiencia de cantina. La cerveza de barril y los tacos al pastor forman parte de su identidad, pero el tiempo de espera puede aumentar durante fines de semana y horas de comida.
Para una parada nocturna o de madrugada, la zona de Bolívar y República de Uruguay reúne taquerías de servicio prolongado. Los tacos de suadero, longaniza y surtido son opciones de sabor intenso; pide las salsas con moderación si todavía falta caminar varias calles.
El chicharrón de harina con cueritos y col ofrece un contraste crujiente y ácido. Es un antojo práctico para compartir, pero recuerda verificar que los ingredientes estén protegidos y que el lugar mantenga utensilios limpios durante el servicio.
En Mesones e Isabel La Católica aparece otra parada de tradición taquera, con especialidades como tripa y suadero. La cocción puede variar según el momento del día, así que observa que la carne se mantenga caliente y que la preparación se realice frente al cliente.
Quienes buscan sabores regionales pueden continuar hacia una propuesta yucateca con cochinita pibil y chamorro. Esta pausa permite cambiar el ritmo del recorrido y probar preparaciones de cocción lenta, acompañadas de cebolla morada y salsas de la casa.
El corredor de Regina y los alrededores de La Hostería de la Bota ofrecen terrazas y espacios para conversar por la tarde. Es una buena zona para dejar los tacos pesados y optar por una bebida, una entrada para compartir o una cena más tranquila.
Hacia Balderas, Juárez y las inmediaciones del Monumento a la Revolución hay más opciones de tacos de cabeza, suadero y otros antojitos. El cierre puede hacerse con una porción pequeña para no terminar el recorrido demasiado lleno y conservar tiempo para caminar.
Para disfrutar la ruta, usa calzado cómodo, lleva efectivo y revisa los precios antes de pedir en terrazas o establecimientos con menú poco visible. En horas pico, calcula esperas y evita bloquear accesos o cruces peatonales. El mejor recorrido es el que combina curiosidad, moderación y respeto por el espacio público.


