495 mil informales más en un año: el empleo que sí creció
PEA de 61.7 millones y desocupación de 2.7%. La cifra que cambia el retrato: 33.08 millones en informalidad, 495 mil más que un año antes.

El Inegi soltó el recuadro del segundo trimestre de 2026 y el país ya tiene titular fácil: Población Económicamente Activa de 61.7 millones, participación de 59.1%, desocupación de 2.7%, subocupación de 6.9% e informalidad laboral de 55.1%. La PEA subió 612 mil personas respecto al mismo trimestre de 2025. Quien se quede ahí, firma un parte de tranquilidad. Quien abra el cajón, no.
La población ocupada llegó a 60 millones: 599 mil más que un año antes. La cuenta de desocupados que sale de restar es de unos 1.7 millones, coherente con la tasa de 2.7%. En México esa tasa no mide “hay o no hay chamba”. Mide si buscaste y no encontraste ni una hora pagada en la semana de referencia. El resto del mercado se esconde en otras tasas.
Ahí está el primer detalle fino. La informalidad no solo se sostuvo: subió de 54.8 a 55.1% de la población ocupada. En personas: 33 millones 83 mil 675. El alza anual fue de 494 mil 607. Casi todo el empleo nuevo del año cabe, con holgura, en el costal informal. El crecimiento de ocupados fue 599 mil. El de informales, 495 mil. La formalidad no desapareció; se quedó corta.
El segundo detalle es de composición, no de porcentaje. De esos 33.08 millones, 18.2 millones están en el sector informal —negocios no registrados— y representan 30.2% de los ocupados. Ese pedazo creció 915 mil personas en un año. Sí: el sector informal puro creció más que la informalidad total. La aritmética obliga a leer el resto: 7.5 millones trabajan informalmente dentro de empresas, gobierno e instituciones; 5.2 millones en agropecuario; 2.2 millones en trabajo doméstico remunerado. Cuando el sector informal se infla más que el total, el mapa no es “todos igual de precarios”: es más cuenta propia y más unidad económica que nunca se inscribió.
El tercer detalle es de sexo y no aparece en el recuadro de cinco números. De la PEA, 25.4 millones son mujeres y 36.3 millones son hombres. Participan 46 de cada 100 mujeres y 74 de cada 100 hombres. En informalidad, las mujeres sumaron 13.8 millones: 330 mil más que un año antes. Los hombres, 19.3 millones: 165 mil más. Ellas absorbieron el doble del incremento informal. La brecha no es un adjetivo. Es un flujo.
¿Y la subocupación de 6.9%? Es gente que ya trabaja y declara que necesita y puede trabajar más horas. Sobre 60 millones de ocupados, el porcentaje apunta a cerca de 4.1 millones de personas. No están “desempleadas”. Están a medias. El 2.7% no las cuenta.
Hay un cuarto piso que el tuit no enseña y el boletín mensual de junio —ya publicado por el Inegi— sí deja ver: la tasa de condiciones críticas de ocupación, medida con salarios mínimos equivalentes base enero 2026, estaba en 38.5% en junio, 1.8 puntos arriba de junio de 2025. Esa tasa junta ingresos bajos y jornadas insuficientes. No es el dato trimestral del recuadro de hoy; es el termómetro oficial más cercano. En el primer trimestre esa misma tasa ya había subido a 38.8%. El patrón no es misterio: baja desocupación, alta informalidad, condiciones críticas al alza.
El quinto detalle es de puerta de entrada. El Inegi ubica los mayores incrementos de ocupación en servicios diversos, construcción, restaurantes y alojamiento, e industria manufacturera. Son sectores que sí contratan. También son sectores donde la informalidad se cuela de plantilla: el puesto existe, el contrato y las cotizaciones no siempre.
La comparación cotidiana es de mercado, no de PowerPoint. El 2.7% se parece al letrero de “abierto” en la taquería. La informalidad de 55.1% es la cocina de atrás: hay fuego, hay gente, hay producto, y no hay recibo. Puedes estar ocupado y, para el IMSS, ser invisible. Por eso el dato accionable no es “busca empleo”. Es: si tu ingreso depende de una unidad que no cotiza, el 2.7% nacional no te cubre el imprevisto.
Cierre: el país puede crear 612 mil activos más y, al mismo tiempo, meter 495 mil personas al terreno donde no hay vacaciones ni cesantía. La pregunta para pasarle a quien celebre solo la desocupación es directa: ¿de esos 599 mil ocupados nuevos, cuántos van a aparecer el mes que entra en las altas del IMSS?


