Sheinbaum exige auditoría al INE por gestión de Taddei
Claudia Sheinbaum pidió a la ASF auditar la gestión de Guadalupe Taddei y las administraciones anteriores del INE para esclarecer posibles irregularidades.

Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizar una auditoría profunda al Instituto Nacional Electoral (INE), que incluya la gestión de Guadalupe Taddei y las administraciones anteriores, para esclarecer posibles irregularidades en el manejo de recursos públicos.
Durante su conferencia matutina del 27 de octubre, la mandataria sostuvo que la salida de Taddei de la presidencia del organismo no debe impedir que continúen las investigaciones sobre presuntos conflictos de interés y posibles abusos en la asignación de contratos.
Sheinbaum señaló que la revisión debe determinar desde cuándo se realizaron las contrataciones cuestionadas y si existieron beneficios indebidos para determinados proveedores.
La presidenta insistió en que cualquier posible irregularidad debe investigarse y que las autoridades competentes tienen que establecer las responsabilidades correspondientes con base en pruebas.
También subrayó que la auditoría no debe limitarse a la administración de Taddei, sino abarcar periodos anteriores para conocer el origen y la evolución de las prácticas bajo investigación.
El caso surgió tras los señalamientos sobre presuntos conflictos de interés relacionados con proveedores del INE y contratos para la adquisición de materiales y servicios electorales.
La mandataria consideró que la transparencia en el uso de los recursos públicos es indispensable para mantener la confianza ciudadana en las instituciones, particularmente en el organismo encargado de organizar las elecciones.
Asimismo, descartó que la renuncia de Taddei represente una crisis institucional o ponga en riesgo la democracia, al señalar que la legislación establece los procedimientos para designar a quien ocupará la presidencia del instituto.
Finalmente, Sheinbaum sostuvo que las investigaciones deben continuar hasta esclarecer los hechos y determinar si hubo irregularidades, sin confundir los señalamientos sobre el ejercicio de la función pública con ataques relacionados con la vida personal de la exconsejera.


