Misteriosa muerte de elefantes en Kenia divide a expertos
Al menos 18 elefantes han muerto misteriosamente en Kenia y aún se desconoce si fueron envenenados o padecieron una enfermedad.

Por Juan Pablo Ojeda
La muerte de al menos 18 elefantes en el ecosistema de Amboseli, en el sur de Kenia, mantiene en alerta a autoridades y comunidades locales, que aún no logran determinar con certeza qué está provocando el fallecimiento de los animales.
Los elefantes comenzaron a presentar síntomas similares desde finales de junio, principalmente dificultades para caminar, problemas respiratorios y una parálisis parcial que les impide mantenerse de pie.
El Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS) informó que análisis toxicológicos encontraron altas concentraciones de cianuro en algunos cadáveres, lo que abrió la posibilidad de que los animales hubieran sido envenenados por pesticidas utilizados en cultivos cercanos.
La hipótesis apunta a que los elefantes pudieron haber consumido productos agrícolas contaminados, entre ellos tomates cultivados por comunidades de la zona. Sin embargo, agricultores y habitantes locales rechazan esta explicación y aseguran que consumen esos alimentos sin consecuencias para su salud ni para su ganado.
Las comunidades también cuestionan que se trate de un envenenamiento porque no se han registrado muertes entre otros animales que pudieron haber entrado en contacto con los cadáveres, como carroñeros. Para algunos habitantes, este comportamiento sería más compatible con una enfermedad que afecta específicamente a los elefantes.
Patrick Papatiti, responsable de operaciones de tierras comunitarias en la zona, afirmó que los elefantes han presentado prácticamente los mismos síntomas antes de morir y sostuvo que el origen del problema todavía no ha sido esclarecido.
La incertidumbre ha generado preocupación entre organizaciones dedicadas a la conservación de la fauna, especialmente porque Amboseli es uno de los principales ecosistemas de elefantes de Kenia y una zona de gran importancia para el turismo y las comunidades locales.
El ecosistema alberga alrededor de mil 500 elefantes y ha registrado un crecimiento de su población desde la década de 1970. Sin embargo, la especie continúa enfrentando amenazas como la pérdida de hábitat y la caza furtiva.


