La razón de peso que unió a transportistas y campesinos en Reforma
Megamarcha en CDMX estrangula Paseo de la Reforma; transportistas y campesinos exigen respuestas urgentes ante la crisis de seguridad.

Hoy, 20 de mayo de 2026, una movilización masiva colapsó las arterias principales de la Ciudad de México. Integrantes de la Alianza Nacional de Transportistas (ANTAC) y del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, en conjunto con contingentes del sector educativo y colectivos de madres buscadoras, marcharon desde el Ángel de la Independencia con rumbo al Senado de la República y la Secretaría de Gobernación (Segob).
El despliegue, que comenzó desde las primeras horas de la mañana, provocó el cierre total de carriles centrales y laterales en Paseo de la Reforma, así como afectaciones severas en los principales accesos carreteros que conectan a la capital del país, dejando varados a miles de automovilistas y usuarios del transporte público.
El pliego petitorio de las organizaciones civiles y sindicales se concentra en tres ejes fundamentales: el cese de los índices delictivos y extorsiones en las carreteras federales, la asignación emergente de recursos financieros para el sector agrícola y la optimización de las condiciones laborales de los docentes a nivel nacional.
El ambiente en la zona centro de la capital se tornó denso cuando los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México implementaron un cerco perimetral para contener el avance de los manifestantes hacia el Centro Histórico. Este despliegue derivó en roces físicos y empujones entre inconformes y las fuerzas del orden, sin que se reportaran heridos de gravedad.
Reportes de la Subsecretaría de Control de Tránsito indicaron que el servicio de las Líneas 1 y 7 del Metrobús sufrió interrupciones intermitentes y modificaciones en sus rutas habituales, obligando a los usuarios a realizar traslados a pie desde la zona de Chapultepec hasta la Avenida Juárez para librar el cerco vial.
Voceros de la ANTAC señalaron que la inseguridad en las rutas comerciales del centro y norte del país ha mermado la viabilidad de sus operaciones logísticas, argumentando que la manifestación es el último recurso disponible tras el agotamiento de las mesas de diálogo previas con las autoridades correspondientes.
La movilización no se limitó a la urbe capitalina; de manera simultánea, se registraron bloqueos intermitentes en casetas de peaje y autopistas estratégicas de entidades como el Estado de México, Puebla y Veracruz, lo que complicó el flujo de mercancías hacia los principales centros de distribución del Valle de México.
Representantes de la Secretaría de Gobernación recibieron a una comisión integrada por los líderes de los distintos movimientos para instalar una mesa de negociación emergente, condicionando la continuidad del diálogo a la liberación paulatina de las vialidades secundarias obstruidas por las unidades de transporte pesado.
Al cierre de la jornada informativa, los manifestantes mantienen campamentos temporales en las inmediaciones del Senado, en espera de una resolución formal, mientras las autoridades viales sugieren el uso de avenidas como Circuito Interior y la Avenida Chapultepec como alternativas para mitigar el flujo vehicular remanente.


