La millonaria inversión que busca rescatar del desierto los grifos chilangos
Sacmex activa la perforación de pozos ultra profundos en el oriente de la CDMX para sustituir los bajos niveles del Sistema Cutzamala.

El Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) puso en marcha una estrategia de emergencia hídrica mediante la perforación de nuevos pozos de extracción a gran profundidad.
La obra hidráulica se concentra en las alcaldías del oriente de la capital, una de las zonas que históricamente padece más por la falta del líquido vital en los hogares.
El problema de fondo es el desgaste del Sistema Cutzamala, el coloso hídrico que surte a buena parte del Valle de México y que registra niveles de almacenamiento críticamente bajos.
Ingenieros especializados detallaron que estos pozos buscarán el agua a más de dos mil metros bajo el asfalto, una maniobra técnica compleja que requiere maquinaria pesada de alta tecnología.
Colectivos ambientalistas alertaron que la sobreexplotación del acuífero profundo podría acelerar el hundimiento del suelo en zonas vulnerables, un fenómeno que ya afecta a banquetas y vialidades.
Ante los cuestionamientos, las autoridades señalaron que se implementarán sistemas de recarga artificial con agua tratada para mantener el equilibrio de las capas subterráneas de la cuenca.
El plan de choque también incluye la sustitución masiva de tuberías viejas para frenar las fugas urbanas, donde se pierde casi el cuarenta por ciento del agua potable de la urbe.
Vecinos de las colonias afectadas esperan que esta infraestructura alivie el desabasto que los obliga a depender constantemente de los viajes de camiones cisterna contratados por el municipio.
El calendario de operación prevé que los primeros tres pozos profundos comiencen a inyectar flujo a la red de distribución local antes de que concluya el actual periodo de sequía.


