Versiones y evidencias que rodean la investigación del homicidio de Carlos Manzo
Declaraciones oficiales, pesquisas locales y testimonios convergen en el caso del crimen del alcalde electo.

Por Juan Pablo Ojeda
La reconstrucción del homicidio de Carlos Manzo sumó elementos determinantes tras la comparecencia pública del secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, quien expuso las evidencias que vinculan el ataque con la negativa del político a colaborar con grupos delictivos.
Según lo expuesto en el informe de las autoridades, testimonios clave recopilados en Uruapan e informes de inteligencia permitieron ubicar el origen de las amenazas previas que había recibido la víctima semanas antes de su asesinato.
Las indagatorias integran declaraciones de colaboradores cercanos a Manzo, así como peritajes realizados en la escena del crimen y la revisión de bitácoras de comunicación entre las corporaciones locales de seguridad.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Michoacán ha mantenido la recepción de testimonios de testigos presenciales para consolidar el señalamiento directo contra los autores materiales identificados durante los operativos.
Fuentes asociadas al expediente señalan que la confluencia de pruebas documentales, testimoniales y balísticas constituye la base principal para sostener las imputaciones formales ante el juez de la causa.
Diversos sectores de la sociedad civil en Michoacán y familiares de la víctima han respaldado los avances presentados, aunque mantienen la exigencia de mantener abiertos los canales de información sobre el proceso judicial.
El cruce de las versiones gubernamentales con los testimonios de la comunidad local seguirá definiendo el curso de las audiencias que buscarán dictar sentencia contra los responsables del atentado en Uruapan.


