Sheinbaum responde a la DEA sobre presuntos vínculos criminales
La presidenta Claudia Sheinbaum exige a la DEA frenar el tráfico ilegal de armas hacia México tras señalamientos contra funcionarios.

Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este martes a las recientes acusaciones emitidas por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) respecto a supuestos nexos de funcionarios gubernamentales con organizaciones delictivas, exigiendo a la dependencia estadounidense asumir su responsabilidad en el control del tráfico ilícito de armamento.
Las cifras presentadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana indican que el 70% del arsenal decomisado a estructuras criminales en territorio mexicano ingresa de manera clandestina a través de las aduanas de la frontera norte procedentes de armerías estadounidenses.
Los análisis estadísticos del gabinete de seguridad detallan que durante el último año fiscal se incautaron más de 34 mil armas de fuego de uso exclusivo militar, de las cuales el 85% cuenta con trazabilidad directa hacia fabricantes establecidos en el vecino país del norte.
La respuesta del Ejecutivo federal subraya que la estrategia bilateral de seguridad debe basarse en el principio de reciprocidad y corresponsabilidad operativa, priorizando el combate al flujo transfronterizo de pertrechos bélicos sobre las descalificaciones mediáticas unilaterales.
Especialistas en geopolítica internacional consultados por el gobierno federal señalaron que las fricciones diplomáticas entre agencias de inteligencia reflejan la complejidad estructural para alinear los intereses de seguridad nacional entre ambas naciones.
El presupuesto asignado por el Estado mexicano para el reforzamiento tecnológico de las aduanas terrestres y marítimas asciende a 4 mil 200 millones de pesos, recursos orientados a inhibir la entrada de componentes químicos y armas de alto poder.
Las conclusiones del posicionamiento oficial refrendan que la administración federal mantendrá abierta la cooperación bilateral bajo estricto respeto a la soberanía nacional, condicionando el intercambio de información a resultados tangibles en el control armamentista.

