Meta cierra el juicio de menores y deja a México sin regla equivalente
Meta pactó un pago multimillonario y límites a menores en EU. En México las mismas apps operan sin reloj equivalente.

Meta pactó milmillonadas y un tope de dos horas para menores en Estados Unidos. En México las mismas apps siguen sin hora de cierre.
El 26 de agosto Meta cerró en Oakland el juicio más caro de su historia por el diseño de Facebook e Instagram. No salió a declararse culpable ante el público. Sí aceptó pagar y poner candados. El monto base que la propia empresa puso sobre la mesa es de más de 12 mil millones de dólares en diez años. Si TikTok, YouTube y Snap adoptan reglas parecidas, el techo sube a 18 mil millones.
Lo que cambia la casa no es el cheque. Es el reloj. El pacto exige, por defecto, un tope combinado de dos horas diarias, bloqueo de medianoche a 6:00 y notificaciones apagadas en horario escolar. Si los rivales se suman, el tope baja a una hora y la noche se alarga de 22:00 a 7:00. Un padre puede romper el candado. El menor, no.
También esconden el conteo de “likes”, recortan filtros de belleza y prometen verificación de edad más dura. No es un capricho estético. Los estados argumentaron años que esas funciones empujan comparación, ansiedad y el scroll que no termina. Meta replica que ya tenía “cuentas para adolescentes” desde 2024. El juez, de todos modos, se llevó el estándar más arriba.
California se queda con el pedazo más grande: entre 1.5 y 2.2 mil millones. Texas cerró por su lado, arriba de mil millones. Florida y Nuevo México se salieron del paquete. El resto del mapa entra. El dinero, dicen los fiscales, irá a salud mental infantil. Habrá que ver cuánto llega a clínica y cuánto a partida general.
Aquí el algoritmo no cambia de nacionalidad. Un adolescente de Iztapalapa abre la misma app que uno de Sacramento. La diferencia es que allá ya hay fiscal, juez y cifra. Aquí la CRT acaba de mover lineamientos para radio y televisión. El celular de las once de la noche no aparece en ese reglamento.
Nadie en SEP ni en Salud puso un cronómetro nacional este jueves. Nadie explicó si el pacto obliga a la filial mexicana o solo a la operación estadounidense. Esa omisión no es un tecnicismo. Es la hora de cena de millones de casas.
Piénsalo como la barra libre. Clausuran la de enfrente y la de tu esquina sigue hasta que amanezca. El cliente es el mismo. Cambia el letrero.
Esta redacción no va a vender Oakland como victoria local. Va a pedir tres papeles: el texto del acuerdo, la postura pública de Meta México y una regla escrita de autoridad mexicana. Sin eso hay noticia internacional. No hay protección.



