La Clase llega 12 semanas al Xola tras 250 funciones
La Clase abre el sábado 26 de septiembre en el Teatro Xola: 12 semanas, elenco rotativo y boletos de 695 a 1,050 pesos. ¿Qué pareja te sale?

La comedia La Clase inicia temporada el sábado 26 de septiembre de 2026 en el Teatro Xola Julio Prieto, en la colonia Del Valle, y se queda hasta el 13 de diciembre. El dato importa porque el comunicado de prensa la anunció como “jueves 26”: el calendario no perdona y ese día es sábado. Ticketmaster ya lista las primeras cuatro funciones de ese fin de semana. La expectativa en taquilla no es menor: cuatro actores conocidos rotan dos papeles y cada función puede salir distinta.
José Eduardo Derbez y Miguel Burra vuelven a Lalo, el alumno. Víctor González y Javier Jattin entran como Leo, el maestro. La producción, de Xavier López Miranda con Laura Ferretti como productora asociada, no publica en el boletín el rol función por función. Cartelera de Teatro CDMX remite a taquilla o a la cuenta @laclaseobra. Quien compre sin preguntar se lleva sorpresa: no es la misma clase si cambia el maestro.
La premisa cabe en una servilleta. Lalo sale de un divorcio y paga para que Leo, autoproclamado experto en ligue, le enseñe a volver al ruedo. La clase ocurre en un departamento. Empieza como taller de conquista y se tuerce cuando la vida “arreglada” del maestro se cae y los papeles se invierten. El texto es del argentino Daniel Dátola, con dirección de Manuel González Gil. Dura cerca de 100 minutos y está clasificada para mayores de 15 años.
Desde su estreno en 2022 en el Teatro México, la obra acumuló —según la propia producción— más de 250 representaciones en Ciudad de México, el interior del país y Estados Unidos. En temporadas previas pasaron por el escenario Alejandro Nones, Leonardo de Lozanne y Mauricio Islas. Derbez y Burra son la costura que queda: el alumno ya tiene dueños conocidos. El maestro, esta vez, llega con cara nueva.
Víctor González suma casi tres décadas de telenovela: Mirada de mujer, Azul tequila, Pasión Morena, La mujer de Judas. Javier Jattin llega de Colombia con Chepe Fortuna, La vecina y La Casa de las Flores. Los dos se turnan al galán que vende recetas. ¿Cuánto cambia una misma frase si la dice un actor de barítono mexicano o un galán formado en otro acento? Eso, el público lo va a medir función por función.
El giro de la obra no es secreto de crítica: cuando el que enseña pierde el control, la cátedra se vuelve espejo. En entrevistas de 2022, el productor López Miranda describió a Leo y Lalo como dos ideas chuecas de lo femenino: uno trata a la mujer como objeto; el otro, como diosa. En medio, decía, quedaría la persona real. La comedia usa esa tensión para hablar de abandono, infidelidad, miedo y amistad. No es un folleto de autoayuda. Es dos hombres encerrados a discutir cómo se quiere… y cómo se miente.
El Xola no es un recinto abstracto. Está en avenida Xola 809, esquina con Nicolás San Juan, alcaldía Benito Juárez. Aforo publicado: 501 butacas. Queda a unos diez minutos a pie del Metro Etiopía, Línea 3, y junto al Metrobús Amores, Línea 2. El teatro no tiene estacionamiento propio; hay lotes independientes sobre Nicolás San Juan. Ir en auto un sábado a las 18:00 es otra obra, de las de tráfico. El que llegue en transporte se ahorra el segundo acto en la calle.
Las funciones son sábado a las 18:00 y 20:30 horas, y domingo a las 16:30 y 19:00. Los precios publicados en cartelera son 695, 875 y 1,050 pesos, en taquilla y Ticketmaster. El 20 por ciento de preventa que anunció el boletín venció el 6 de septiembre —otra fuente de la obra lo daba incluso al 3—. Quien aún busque descuento tiene que preguntar el día, no fiarse del comunicado viejo. Doce semanas de solo fin de semana alcanzan, si no hay extra, cerca de medio centenar de funciones. No es temporada eterna. Se acaba el 13 de diciembre.
Para el espectador de a pie el dato útil es práctico, como checar el saldo antes de pedir la cuenta: confirmar elenco, llegar con tiempo y no esperar valet. La Clase no cambia el precio del predial ni el horario del Metro. Cambia, si acaso, la sobremesa del domingo. Uno sale del Xola y le pregunta al de enfrente, en el camión o en la mesa: ¿tú serías el que da la clase o el que la paga?


