Confianza del consumidor baja a 45.1 puntos en septiembre: INEGI
La confianza del consumidor cayó 1.2 puntos en septiembre, a 45.1, con bajas en sus cinco componentes; empleo y planes de compra, los más débiles.

Por Juan Pablo Ojeda
La confianza del consumidor en México retrocedió en septiembre. El INEGI y el Banco de México informaron este martes 6 de octubre que el Indicador de Confianza del Consumidor se ubicó en 45.1 puntos con cifras ajustadas por estacionalidad, 1.2 puntos menos que en agosto y 1.0 punto por debajo del nivel de septiembre de 2025.
El dato importa porque mide cómo ven los hogares su situación económica y la del país, y qué tan dispuestos se sienten a gastar. Llega al arranque del último trimestre, cuando comercios y empresas definen inventarios y metas de venta para el cierre del año, y su lectura más clara es que el retroceso fue generalizado: los cinco componentes del indicador bajaron frente a agosto.
Qué dice la confianza del consumidor de septiembre
El indicador resulta de promediar cinco percepciones: la situación económica actual del hogar frente a la de hace un año, la que se espera para dentro de 12 meses, la situación del país hoy y la esperada en un año, y qué tan buen momento es para comprar bienes duraderos. Se calcula con la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor, que se levanta en los primeros 20 días de cada mes en una muestra de 2,336 viviendas de las 32 ciudades más importantes del país.
La caída mensual más fuerte estuvo en la percepción de la situación actual de los hogares, que bajó 1.9 puntos, a 52.0, aunque todavía se mantiene 0.2 puntos por arriba de hace un año. La expectativa del hogar para los próximos 12 meses cedió 1.5 puntos, a 57.6. Del lado del país, la situación actual retrocedió 1.3 puntos, a 39.0, y la esperada en un año bajó 0.9 puntos, a 44.7.
La comparación anual muestra dónde está el deterioro de fondo. La expectativa sobre la economía del país dentro de 12 meses es la que más cayó frente a septiembre de 2025, con 2.7 puntos menos, seguida de la percepción actual del país, con 1.9 puntos menos. En cambio, la posibilidad de comprar muebles, televisores, lavadoras y otros aparatos se ubicó en 32.0 puntos, apenas 0.5 por debajo de agosto y 0.1 por arriba de hace un año, aunque sigue siendo el componente más bajo de los cinco.
Empleo, ahorro y vacaciones en los indicadores complementarios
La encuesta incluye diez indicadores complementarios, y todos registraron descensos mensuales. El que más preocupa por su tendencia es el de la situación del empleo en el país en los próximos 12 meses: se ubicó en 44.5 puntos, 0.8 menos que en agosto y 2.8 menos que hace un año. La percepción sobre los precios también se movió en sentido negativo, al bajar 0.6 puntos, a 17.3; según la nota técnica del INEGI, un aumento en este indicador significa que los hogares esperan que los precios suban menos en los próximos 12 meses, por lo que una baja apunta en la dirección contraria.
En el bolsillo inmediato, la posibilidad de ahorrar alguna parte del ingreso quedó en 39.1 puntos y la de comprar ropa, zapatos y alimentos, en 44.3, con cambios anuales mínimos. Donde sí hay retrocesos claros es en los planes a futuro: las condiciones esperadas para ahorrar dentro de un año bajaron a 51.4 puntos, la posibilidad de salir de vacaciones en los próximos 12 meses cayó a 38.3, la intención de comprar un automóvil en los próximos dos años se ubicó en 14.9 y la de comprar, construir o remodelar una casa, en 18.8, con una baja mensual de 1.5 puntos.
Qué es dato oficial y qué es lectura de Maya
Las cifras anteriores provienen del boletín del INEGI y el Banco de México. Para ponerlas en contexto: en agosto el indicador había subido 1.0 punto, a 46.1, y en mayo había tocado 43.5 puntos, de acuerdo con los boletines de esos meses. Es decir, septiembre borra la mejora de agosto, pero el nivel sigue por arriba del bache de la primavera. Una sola lectura mensual no marca una tendencia.
Lo que sigue es interpretación de Maya. El retroceso coincide con otras señales de un consumo que avanza poco: el INEGI reportó el 5 de octubre que el consumo privado no tuvo variación en julio, mientras que los analistas consultados por el banco central se volvieron algo más optimistas y, en la encuesta de Banxico de septiembre, elevaron a 1.4% su pronóstico de crecimiento para 2026. La distancia entre el ánimo de los especialistas y el de los hogares es, por ahora, el dato a vigilar.
Para un comercio o una pyme, el mensaje práctico es planear el cierre de año con escenarios prudentes: si los hogares se sienten menos seguros sobre el empleo y posponen compras grandes, como autos o remodelaciones, las ventas de temporada pueden depender más de promociones y de productos de menor precio. Para las familias, la señal es revisar presupuesto antes de comprometer gastos a plazos. Esta nota es informativa y no constituye una recomendación de inversión ni asesoría financiera.
La siguiente pieza llegará el jueves 8 de octubre, cuando el INEGI publique la inflación de septiembre, un dato que pesa directamente en la percepción de precios de los hogares; Maya ya siguió el comportamiento reciente de la inflación. La próxima medición de confianza del consumidor, correspondiente a octubre, se dará a conocer el 5 de noviembre. Si el empleo y los precios no dan una buena noticia antes, el ánimo de los hogares podría llegar frío a la temporada de compras de fin de año.


