Bloque de confederaciones frena intento de privatizar el Mundial de la FIFA
UEFA, Concacaf y AFC frena la privatización del Mundial 2026 propuesta por Gianni Infantino tras alertas de opacidad comercial.

Por Juan Pablo Ojeda
El intento de la cúpula de la FIFA para entregar la gestión comercial del Mundial 2026 a un consorcio de inversión privado colapsó tras la conformación de un frente de oposición entre las confederaciones de Asia, Europa y Norteamérica. La movilización de los directivos continentales evitó la votación de una propuesta que contemplaba la cesión de activos del torneo en condiciones de opacidad financiera.
La iniciativa promovida de forma directa por Gianni Infantino contemplaba la transferencia de la marca Copa del Mundo a una entidad externa registrada en jurisdicciones con opacidad fiscal. Diversas auditorías internas comisionadas por federaciones europeas señalaron que el modelo no garantizaba la fiscalización pública sobre la procedencia de los capitales ni sobre el reparto final de las utilidades.
La incorporación de la Confederación Asiática de Fútbol al bloque crítico coordinado por la UEFA y la Concacaf desarticuló la estrategia del presidente del organismo rector, quien buscaba convocar a una votación extraordinaria sin presentar las corridas financieras completas a los miembros del Consejo. La falta de transparencia en la identidad de los inversionistas tras el fondo propuesto fue el detonante del rechazo.
Expertos en gobernanza deportiva internacional advirtieron que el contrato planteado abría la puerta a un conflicto de interés de escala global, al permitir que firmas de capital privado influyeran en la selección de sedes, esquemas de boletaje y designación de horarios de transmisión, facultades reservadas exclusivamente a los órganos de representación cívica y deportiva.
Durante las reuniones previas al anuncio, los representantes de la Concacaf enfatizaron la necesidad de auditar los compromisos comerciales vigentes en los países anfitriones antes de suscribir cualquier acuerdo de exclusividad con grupos financieros. La postura impidió la firma de una carta de intención que la presidencia de la FIFA pretendía ratificar de manera expedita.
El rechazo conjunto marca un hito en la fiscalización del poder ejecutivo dentro de la federación internacional, evidenciando los límites de la gestión de Infantino ante la resistencia de las confederaciones de mayor peso político y financiero. La oposición demostró la capacidad de contrapeso frente a decisiones de negocios unipersonales en el seno del organismo.
Con la cancelación de la propuesta privatizadora, las confederaciones exigirán la instalación de una comisión especial de supervisión para fiscalizar los contratos de patrocinio existentes. El objetivo central de la investigación interna será transparentar las negociaciones llevadas a cabo por la administración central en relación con la Copa del Mundo 2026.


