Vicente Guerrero: el insurgente que hizo de la resistencia una promesa de libertad
Vicente Guerrero sostuvo la lucha insurgente cuando parecía perdida y convirtió la resistencia en una promesa de libertad para México.

Hay hombres que entran a la historia por una victoria y otros por no rendirse cuando la victoria parece imposible. Vicente Guerrero pertenece a los dos grupos.
Nacido el 10 de agosto de 1782 en Tixtla, Guerrero, se incorporó a la lucha insurgente y aprendió que la independencia no se conquista con un solo combate.
Cuando muchos jefes habían caído o aceptado el indulto, Guerrero mantuvo la resistencia en las montañas del sur. Su fuerza fue también la confianza de los pueblos.
Durante años sostuvo una guerra difícil, hecha de caminos, refugios, mensajes y lealtades. La insurgencia sobrevivió porque encontró en él una voluntad que no se quebró.
El abrazo de Acatempan con Agustín de Iturbide abrió el camino al Plan de Iguala y a la consumación de la Independencia en 1821.
Guerrero no dejó de representar la causa de quienes habían quedado al margen del poder. Su trayectoria llevó hasta la Presidencia la voz de un México popular y mestizo.
Su gobierno fue breve y enfrentó enormes presiones. Aun así, en 1829 decretó la abolición de la esclavitud, una decisión de enorme alcance moral y político.
Recordarlo no es repetir una estatua: es recuperar la imagen de un hombre que entendió la libertad como una responsabilidad con los más vulnerables.
Vicente Guerrero sigue preguntando a México si sus promesas de igualdad son sólo palabras o si tienen el valor de convertirse en decisiones.



