The Rolling Stones vuelven a la carga con un groove R&B que huele a clásico y sabe a futuro
La banda británica estrena el tercer sencillo de Foreign Tongues, su próximo disco, con un falsete de Jagger que recuerda a "Emotional Rescue" y una producción de Andrew Watt que no deja de sorprender.

Si alguien pensaba que a sus 82 años Mick Jagger iba a bajarle el volumen, Jealous Lover le demuestra que no conoce la palabra «retiro». El tercer sencillo de Foreign Tongues —el álbum número 25 de estudio de The Rolling Stones, programado para el 10 de julio— es una carta de amor al R&B que la banda ha nutrido desde sus inicios en el Crawdaddy Club de Richmond, pero con una vuelta de tuerca que la hace sonar fresca, incluso en 2026.
El sonido: soul, falsete y mucho groove
Jealous Lover no es una canción de rock duro. Es un tema de groove soulful, construido sobre una base rítmica profunda donde Darryl Jones (bajo) y Steve Jordan (batería y percusión) tejen una base que invita a mover las caderas desde el primer compás. Jagger abandona el registro grave que dominó Hackney Diamonds (2023) y se lanza a un falsete que muchos críticos ya comparan con el de Emotional Rescue (1980), esa extraña y adictiva faceta vocal que el frontman había dejado en el baúl de los recuerdos.
La guitarra eléctrica de Keith Richards y Ronnie Wood no busca protagonismo; se desliza con sutileza, dejando que el groove respire. Pero lo que realmente le da color al tema es la presencia de Steve Winwood —leyenda del rock británico y viejo conocido de los Stones— en Rhodes y órgano, aportando texturas que huelen a los sesenta pero con una producción impecablemente contemporánea. Andrew Watt, quien ya había producido Hackney Diamonds, vuelve a demostrar por qué es uno de los productores más solicitados del momento, manejando guitarras acústicas y eléctricas, sintetizadores y piano.
La letra: advertencia con humor
«Hands off, jealous lover / Please let me be / You pray like a mantis» —así arranca Jagger, lanzando una advertencia a un amante demasiado celoso (o celosa) que no respeta los límites. La letra, con ese humor mordaz y esas imágenes vívidas que caracterizan al cantante, no es una balada lacrimógena: es una canción de actitud, de alguien que ha vivido demasiado como para dejarse controlar.
El video: celos, motel y Anya Taylor-Joy
El lyric video oficial —que ya circula en YouTube— acompaña a un videoclip dirigido por Chris Barrett y Luke Taylor (conocidos por su trabajo con Radiohead y Jack White) protagonizado por Anya Taylor-Joy y Charles Melton. La trama es simple pero efectiva: ella se pone verde de los celos al pensar que él la engaña, y la discusión termina en el estacionamiento de un motel de mala muerte. El clímax, según quienes ya lo vieron, incluye un snippet de otra canción inédita del álbum: Mr. Charm.
Contexto: Foreign Tongues se perfila como otro clásico tardío
Jealous Lover llega junto a Divine Intervention, otra pista del álbum que cuenta con la participación de Robert Smith de The Cure en guitarra eléctrica. Según Jagger, Smith apareció en el estudio de Londres con una bata y la cara cubierta de lápiz labial: «Nunca lo había conocido. Le dije: ‘¡Eres Robert Smith de The Cure!’ Y él dijo: ‘¡Sí!’ Entonces le dije: ‘Bueno, ya que estás aquí, mejor haz algo'».
El álbum también incluye colaboraciones de Paul McCartney, Chad Smith (Red Hot Chili Peppers) y Bruno Mars, además de una aparición póstuma de Charlie Watts en una de sus últimas sesiones de grabación antes de su muerte en 2021. Rolling Stone ya le dio cuatro estrellas de cinco, señalando que Foreign Tongues mejora en ciertos aspectos a Hackney Diamonds porque suena «más centrado en las guitarras y más holísticamente Stones».
Veredicto
Jealous Lover no reinventa la rueda, pero tampoco necesita hacerlo. Es una canción que demuestra que The Rolling Stones, seis décadas después de su debut, siguen siendo capaces de sorprender sin traicionar su esencia. El falseto de Jagger, el groove impecable y la producción de Watt hacen de este sencillo una de las mejores cartas de presentación para un álbum que, si todo sigue así, podría consolidarse como otro capítulo brillante en una historia que parece no tener final.


