México concentra más grupos terroristas designados por Estados Unidos
México encabeza la lista de países latinoamericanos con más grupos designados como terroristas por Estados Unidos.

Por Juan Pablo Ojeda
Estados Unidos amplió a 21 el número de organizaciones criminales de América Latina y el Caribe consideradas como organizaciones terroristas extranjeras, dentro de su estrategia para combatir al crimen organizado en la región.
México es el país que concentra el mayor número de grupos incluidos en esta clasificación, con ocho organizaciones señaladas por el gobierno estadounidense.
Entre los grupos mexicanos que aparecen en la lista se encuentran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, considerados por Washington como organizaciones terroristas extranjeras.
La ampliación de la lista forma parte de la política impulsada por la administración de Donald Trump para aumentar la presión contra organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras actividades criminales en América Latina.
A diferencia de las organizaciones terroristas tradicionales que durante años fueron el principal objetivo de estas designaciones, la estrategia estadounidense ahora también contempla a grupos criminales cuyo principal objetivo es obtener ganancias mediante actividades ilícitas.
Además de México, Estados Unidos ha incluido en su listado a organizaciones de países como Venezuela, Ecuador, Colombia, Brasil y Haití, ampliando el alcance regional de esta política de seguridad.
En el caso de Ecuador, por ejemplo, recientemente fue designado como organización terrorista extranjera el grupo Los Tiguerones, al que Washington relaciona con actividades de narcotráfico y vínculos con cárteles mexicanos.
La decisión ocurre mientras el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, realiza una gira por América Latina para fortalecer la cooperación en seguridad y combatir al crimen organizado transnacional.
El aumento de estas designaciones refleja el endurecimiento de la estrategia de Estados Unidos contra los grupos criminales de la región y coloca nuevamente a los cárteles mexicanos en el centro de su política de seguridad.


