Al respecto, Téllez expresó a nombre de su bancada su «amplia solidaridad y respaldo a los periodistas de México» y aseguró que, si bien el periodismo es un trabajo público, los periodistas no son equivalentes a funcionarios.
«El presidente de México no tiene facultades, ni autoridad ni legal ni moral ni ética ni de ninguna índole para estarle corrigiendo las planas a los periodistas», aseguró la senadora.
En cambio, declaró la política sonorense, el mandatario sí tiene facultades para hablar con su hijo, Ramón López Beltrán, para reclamarle que vive en la casa de «una de las cinco empresas más importantes que proveen a Pemex»,
Baker Hughes.
Lilly Téllez cerró su intervención afirmando que ya no hay espacio para
juniors en la política y recordando que, cuando inició el gobierno de López Obrador, el propio presidente les pidió no comprar inmuebles porque «por las casas caen».
«Por las casas caen de inmediato todos esos que no saben trabajar y que sólo a través de la política, haciendo grilla, pueden obtener los lujos que han deseado toda la vida. Por las casas caen, presidente, y el primero que cayó fue su propio hijo, así que llame a declarar, llame a cuentas, llámele la atención, hágale como quiera, pero el que está en un gravísimo conflicto de interés es su hijo, no los periodistas», sentenció.
Desde Palacio Nacional, el presidente mexicano indicó que el director de
Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Oropeza, explicar los contratos con
Baker Hughes, la empresa petrolera a la cual se hace mención en la investigación contra el hijo de López Obrador. Según el reportaje, la casa donde vivieron López Beltrán y Carolyn Adams era de un alto ejecutivo de dicha empresa petrolera.
De acuerdo con Oropeza, los dichos de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y Latinus son falsos, pues la empresa se vio beneficiada mediante una licitación pública y no por una adjudicación directa.
Tomado de Sputnik.