Guillermo del Toro y la imaginación como patrimonio vivo
La imaginación mexicana también es una forma de memoria: viaja entre el cine, los libros, las artes visuales y las historias familiares.

La obra de Guillermo del Toro recuerda que la imaginación puede dialogar con la historia, la tradición y los temores colectivos. Sus criaturas no viven aisladas: cargan símbolos que reconocemos como propios.
El cine, como otras artes, construye puentes entre generaciones. Una película puede abrir conversaciones sobre la infancia, la violencia, la pérdida y la esperanza sin renunciar al asombro.
Celebrar la imaginación es defender la posibilidad de contar México con lenguajes diversos. El patrimonio cultural también se renueva cuando alguien se atreve a mirar lo conocido desde otro ángulo.



