De TikTok al Bosque de Chapultepec: el Gobierno de México organiza una batalla de “farmear aura”

Lo que comenzó como una tendencia espontánea entre jóvenes en redes sociales ahora tendrá una edición organizada por el Gobierno de México. El próximo 13 de septiembre, el Parque de Cultura Urbana (Parcur), ubicado en la Tercera Sección del Bosque de Chapultepec, será escenario de una batalla oficial de “farmear aura”, una dinámica que en las últimas semanas ha reunido a cientos de jóvenes en distintos espacios públicos de la Ciudad de México.
La convocatoria fue difundida por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y contempla una jornada de entrada libre de 12:00 a 14:00 horas. El registro de participantes se realiza mediante comentarios en la publicación oficial del evento, mientras que la conducción estará a cargo de Livo Malo. La convocatoria también anuncia premios para los tres primeros lugares, aunque hasta ahora no se han dado a conocer los montos ni el tipo de recompensas.
La decisión de llevar esta tendencia a un espacio cultural institucionalizado ocurre después de que las llamadas batallas de aura se multiplicaran en distintos puntos de la capital. Monumentos, parques y explanadas comenzaron a convertirse en escenarios improvisados donde jóvenes se reúnen para enfrentarse mediante poses, gestos, bailes y movimientos destinados a provocar una reacción del público.
En términos sencillos, “farmear aura” consiste en acumular carisma o presencia frente a otras personas. Dos participantes se colocan ante un grupo de espectadores y realizan distintas acciones para intentar proyectar mayor seguridad, estilo o personalidad. La audiencia reacciona y, de manera simbólica, determina quién consiguió más “aura”.
La expresión combina dos conceptos propios de la cultura digital. “Aura” comenzó a utilizarse en internet para describir la actitud, el estilo o el carisma que proyecta una persona, mientras que “farming” es un término tomado de los videojuegos que hace referencia a repetir determinadas acciones para conseguir recursos, puntos o ventajas.
Aunque la expresión comenzó a popularizarse en 2024, su expansión internacional estuvo relacionada con un video protagonizado por Rayyan Arkan Dikha, un niño de Indonesia que bailó de manera rítmica en la proa de una embarcación tradicional durante el festival Pacu Jalur, en la provincia de Riau. El video se convirtió en un fenómeno viral a mediados de 2025 y posteriormente inspiró imitaciones de figuras conocidas, entre ellas el jugador de futbol americano Travis Kelce y el club francés Paris Saint-Germain.
Para 2026, la dinámica evolucionó hacia competencias presenciales. En distintas ciudades de Latinoamérica, las reuniones comenzaron a organizarse como auténticas batallas, con dos personas enfrentándose frente a una audiencia que reacciona a cada movimiento. De esta manera, lo que originalmente era una expresión utilizada en redes sociales terminó convirtiéndose en una actividad colectiva que ocupa espacios públicos.
El fenómeno que tomó las calles de CDMX
En la Ciudad de México, las batallas de “farmear aura” encontraron rápidamente un público entre adolescentes y jóvenes de la Generación Z. Las concentraciones más numerosas se han registrado en lugares como el Monumento a la Revolución y el Foro Lindbergh del Parque México, aunque también se han realizado encuentros en la Alameda Central y otros puntos de la capital.
Una de las reuniones incluso contó con la participación del creador de contenido Kunno, mientras que la tendencia también se extendió a otras ciudades mexicanas, entre ellas Xalapa, Veracruz.
El crecimiento de estas reuniones no ha estado completamente libre de controversias. En agosto, un elemento de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acudió a una concentración en la colonia Condesa después de detectar la reunión de jóvenes. El encuentro terminó con un momento inesperado cuando uno de los participantes le dio un zape al policía, episodio que posteriormente circuló en redes sociales.
Otro caso generó todavía más preocupación. En Mazatlán, Sinaloa, un joven se lanzó a una laguna con cocodrilos durante una batalla, una situación que puso de manifiesto que la búsqueda de una reacción del público puede llevar a algunos participantes a realizar acciones potencialmente peligrosas.
La expansión del fenómeno tampoco se limita a México. Se han documentado reuniones similares en países como Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador y Venezuela. En algunos lugares las autoridades han intervenido debido a la falta de permisos o por cuestiones de seguridad. En Costa Rica, por ejemplo, el Ministerio de Educación prohibió las batallas de aura dentro de las escuelas públicas al considerar que pueden afectar la convivencia, poner a alguien en riesgo o interferir con el aprendizaje.
¿Por qué atrae tanto a los jóvenes?
Más allá de lo aparentemente absurdo o divertido de la dinámica, especialistas han señalado que estas actividades pueden responder a necesidades sociales muy comunes entre los jóvenes. La búsqueda de reconocimiento, pertenencia y estatus dentro de un grupo puede ayudar a explicar por qué una tendencia nacida en TikTok terminó trasladándose de las pantallas a plazas, parques y otros espacios de convivencia.
El sistema de puntuación también contribuye a convertir una acción cotidiana en un juego colectivo. Los participantes pueden recibir valoraciones simbólicas como “+1.000 aura” o “-500 aura” dependiendo de la reacción que genere una pose, un baile, una frase o cualquier otra ocurrencia.
La lógica es sencilla: mientras mayor sea la reacción del público, mayor será el aura que aparentemente obtiene el participante.
En ese sentido, las batallas también pueden entenderse como una extensión física de las dinámicas de las redes sociales. En TikTok o Instagram, una publicación obtiene reconocimiento mediante reproducciones, comentarios, reacciones y seguidores. En una batalla de aura, ese mismo mecanismo se traslada al espacio público: el público presencial sustituye temporalmente al algoritmo y sus reacciones determinan quién consiguió llamar más la atención.
Parcur, un espacio pensado para la cultura urbana
La sede elegida para esta actividad tampoco es casual. El Parque de Cultura Urbana, conocido como Parcur, fue inaugurado el 19 de febrero de 2022 en la Tercera Sección del Bosque de Chapultepec, en el terreno donde anteriormente funcionaron los parques acuáticos El Rollo y Atlantis.
El proyecto fue desarrollado bajo la dirección del artista Gabriel Orozco como parte de Chapultepec: Naturaleza y Cultura. Con una superficie superior a 20 mil metros cuadrados, el espacio cuenta con instalaciones dedicadas a distintas expresiones de la cultura urbana, entre ellas un skatepark, un bowl con dimensiones de competencia, un bowl infantil, andadores accesibles, un foro al aire libre, áreas para artes escénicas y un espacio destinado a grafiteros.
Desde su apertura, Parcur ha recibido talleres, batallas de rap, actividades de teatro y danza y exposiciones de artes plásticas, por lo que la incorporación de una actividad surgida de TikTok representa una extensión natural de su vocación de acercar la cultura urbana a niñas, niños y jóvenes.
La llegada de “farmear aura” a este espacio también plantea un interesante cambio en la relación entre las instituciones y las tendencias digitales. Una actividad que hasta hace unas semanas se desarrollaba de manera espontánea en las calles ahora contará con un escenario, horario, convocatoria y reglas organizadas por una institución cultural.
Para algunos especialistas, este tipo de fenómenos demuestra la necesidad de que los jóvenes puedan apropiarse del espacio público y generar nuevas formas de convivencia. Al mismo tiempo, existe el debate sobre si institucionalizar una tendencia nacida en redes sociales ayuda a canalizarla de manera segura o si termina modificando precisamente aquello que la hizo atractiva: su espontaneidad.
Por ahora, la apuesta del Gobierno de México es llevar el fenómeno a un entorno controlado y convertirlo en una actividad de convivencia. Así, el próximo 13 de septiembre, Parcur será el punto de encuentro para quienes quieran demostrar que tienen suficiente carisma, actitud y creatividad para ganar una batalla en la que, al menos por unas horas, la moneda de cambio será el aura.


