Cine mexicano de septiembre: historias nuevas que buscan conquistar la cartelera
El cine mexicano llega a septiembre con una decena de estrenos que cruzan comedia, memoria, denuncia y territorios poco explorados, una oferta que amplía la conversación más allá de los grandes lanzamientos.

Septiembre trae a las pantallas mexicanas una cartelera que apuesta por historias distintas a las fórmulas de temporada. El Instituto Mexicano de Cinematografía presentó una selección de estrenos que recorre la comedia, el documental, el ensayo fílmico y la denuncia social, con personajes que suelen quedar fuera del centro de la conversación audiovisual.
La propuesta tiene una idea común: mirar a quienes aparecen como “los otros” y convertir sus experiencias en materia cinematográfica. La agenda reúne una decena de películas con estrenos escalonados durante el mes, lo que permite que la conversación se renueve cada semana y que públicos distintos encuentren una puerta de entrada al cine nacional.
La primera semana abrió con “Gungo y los juegos cavernícolas”, de Gabriel y Rodolfo Riva Palacio, una aventura de animación estrenada el 3 de septiembre. Ese mismo día llegó “El desaire”, de Gabo Ramos, relato que sigue a una joven florista atrapada entre un romance y la violencia de género. La combinación de géneros muestra que el cine mexicano puede hablar a públicos familiares sin abandonar conflictos contemporáneos.
El 4 de septiembre se sumaron “Deshilando luz”, de Valentina Pelayo, y “Sobre las olas”, de Horacio Alcalá. La primera entrelaza el duelo de una realizadora con el archivo de su madre, artista textil; la segunda construye una historia de ambición y deseo entre una isla imaginaria y el mundo del espectáculo. Son películas que convierten la memoria, el territorio y las decisiones íntimas en motores dramáticos.
La agenda continúa el 10 de septiembre con “El club del pie izquierdo”, de Celso R. García. Su protagonista es un oficinista cuarentón que se inscribe en una clase de reguetón y descubre la posibilidad de reinventarse. El 11 llegará “Los sueños que compartimos”, de Valentina Leduc, una ficción utópica que vincula organización comunitaria y resistencias alrededor del viaje de comunidades mayas zapatistas.
La segunda mitad del mes amplía el mapa. “A toda madre”, de Max del Río, se estrena el 16 de septiembre con una batalla familiar alrededor de una boda; “Jikuri: Viaje al país de los tarahumaras”, de Federico Cecchetti, llega el 18 con una travesía ligada a los rituales rarámuri; e “Isleño”, de César Talamantes, retrata a comunidades de las islas de Baja California Sur marcadas por el aislamiento y la escasez.
El cierre incluye dos títulos de alto peso temático. “La desaparición de Josef Mengele”, coproducción dirigida por Kirill Serebrennikov, reconstruye la vida del criminal nazi en Sudamérica después de la guerra. “Cocodrilos”, de J. Xavier Velasco, sigue a un fotoperiodista veracruzano que investiga el asesinato de su amiga y mentora; la película coloca la violencia contra periodistas en el centro de la trama.
La tendencia que se desprende de esta cartelera no es la de un solo género, sino la de una cinematografía que busca ampliar sus protagonistas. Hay humor, aventura y romance, pero también duelo, violencia de género, memoria indígena y periodismo bajo amenaza. Esa mezcla puede ayudar a que el público identifique el cine mexicano con una diversidad de tonos, no sólo con el drama social o la comedia comercial.
Para las audiencias, la recomendación es revisar fechas y sedes antes de elegir. Algunos títulos tendrán una circulación limitada, por lo que la conversación en redes y el acompañamiento de cineclubes pueden ser decisivos para sostenerlos. Septiembre ofrece, así, una oportunidad para descubrir películas que miran el país desde sus márgenes y para recordar que la pantalla también puede ser un espacio de memoria y discusión.


