Biocombustibles sólidos, los más extendidos en América Latina
los biocombustibles sólidos, como la madera, leña, pellets, etc.
los biocombustibles gaseosos, en donde está el famoso biogás.
los biocombustibles líquidos, que son básicamente el etanol, el biodiésel y el combustible que se utiliza en los aviones, la turbosina.
«Entonces, es toda un área donde la biomasa tiene un rol muy importante para la transición energética, porque son de los pocos combustibles que pueden dar alternativas al uso del petróleo, del gas natural que se usa sobre todo en la industria y en los sectores residencial y comercial», explica el nobel de la paz, que asegura que la biomasa se puede convertir en el 25% del consumo energético de la región.


