Argentina resiste, golpea en la prórroga y elimina a Suiza
La Albiceleste ganó 3-1 con goles de Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez; enfrentará a Inglaterra en semifinales.

KANSAS CITY.— Argentina volvió a caminar por la cornisa, pero salió con vida. La selección campeona del mundo derrotó 3-1 a Suiza después de 120 minutos de un partido cerrado, áspero y atravesado por una decisión arbitral que cambió el escenario. Alexis Mac Allister abrió el marcador, Dan Ndoye empató, Julián Álvarez rompió la resistencia suiza en la prórroga y Lautaro Martínez bajó la cortina cuando ya no quedaba tiempo para otra reacción.
El triunfo clasificó al conjunto dirigido por Lionel Scaloni a las semifinales del Mundial de 2026, donde enfrentará a Inglaterra el miércoles 15 de julio. Argentina necesitó más que jerarquía individual: debió corregir sobre la marcha, soportar los mejores minutos de Suiza y encontrar, casi al final, el espacio que durante buena parte de la noche le había negado la defensa europea.
Scaloni mantuvo la alineación utilizada en la remontada de octavos de final contra Egipto. Emiliano Martínez ocupó el arco; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico integraron la defensa; Leandro Paredes, Rodrigo de Paul, Enzo Fernández y Mac Allister formaron el mediocampo; Lionel Messi y Julián Álvarez comenzaron en ataque. Suiza respondió con Gregor Kobel en la portería y una estructura diseñada para presionar, disputar la segunda pelota y salir con velocidad por los costados.
El equipo suizo comenzó sin complejos. Marcó hombre a hombre durante la salida argentina, obligó a Emiliano Martínez a jugar en largo y buscó atacar el espacio entre los centrales. Argentina tardó algunos minutos en tomarle el pulso al encuentro, mientras Messi se desplazaba hacia el sector derecho para escapar de la vigilancia que Suiza había preparado en la zona central.
La primera aparición clara del capitán argentino abrió la puerta del gol. A los nueve minutos, Messi encontró a Mac Allister en la frontal del área. El remate fue desviado por un defensor y terminó en tiro de esquina. En la ejecución posterior, Messi envió la pelota al primer poste y Mac Allister atacó el espacio para conectar un cabezazo que superó a Kobel. Argentina se puso 1-0 antes de que el partido terminara de acomodarse.
El gol no desarmó a Suiza. El conjunto dirigido por Murat Yakin mantuvo la presión, adelantó sus líneas y comenzó a manejar la pelota durante lapsos prolongados. Granit Xhaka y Remo Freuler trabajaron para impedir que Argentina enlazara pases por dentro, mientras Breel Embolo utilizaba su potencia para disputar cada balón contra Romero y Lisandro Martínez.
A los 32 minutos, Embolo tuvo la oportunidad más clara de los europeos en la primera mitad. El delantero ganó la espalda de la defensa y quedó frente a Emiliano Martínez, pero el arquero argentino achicó el ángulo y evitó el empate. Fue una advertencia concreta: Argentina tenía la ventaja, pero no controlaba completamente el partido.
La Albiceleste se fue al descanso con una posesión menor a la habitual y apenas dos remates. Suiza había tenido más tiempo la pelota, aunque le faltaba precisión en los últimos metros. El resultado premiaba la efectividad argentina en una jugada de pelota detenida, no una superioridad sostenida en el desarrollo.
El segundo tiempo comenzó con mayor velocidad. Suiza adelantó todavía más su bloque y Argentina trató de responder con la presión de Julián Álvarez sobre Kobel y los defensores. El encuentro se abrió: aparecieron espacios, aumentaron los duelos individuales y la pelota comenzó a circular de un área a otra.
Emiliano Martínez intervino en tres momentos importantes. Primero controló un disparo de Fabian Rieder; después detuvo un cabezazo bombeado de Embolo; y a los 65 minutos rechazó un remate de Ndoye luego de un centro desde el costado izquierdo. El arquero sostenía una ventaja argentina que comenzaba a tambalearse.
La insistencia suiza encontró premio a los 67 minutos. Ndoye recibió dentro del área, atacó desde un ángulo reducido y sacó un disparo que pasó por debajo de Emiliano Martínez. El 1-1 confirmó lo que el trámite venía anunciando: Suiza había ganado metros y estaba obligando al campeón a jugar un partido incómodo.
Cinco minutos después llegó la acción que modificó el encuentro. El árbitro sancionó inicialmente una falta de Paredes sobre Embolo y mostró tarjeta amarilla al mediocampista argentino. Tras una revisión relacionada con la identificación de la infracción, la decisión fue corregida: la amonestación a Paredes quedó sin efecto y Embolo recibió una tarjeta por simulación.
El delantero suizo ya había sido amonestado durante la primera mitad, por lo que la nueva tarjeta significó su expulsión. Suiza quedó con diez jugadores a partir del minuto 72. La decisión provocó protestas del conjunto europeo y se convirtió en el episodio arbitral central del partido.
Scaloni modificó la estructura para explotar la superioridad numérica. Nicolás González reemplazó a Tagliafico, mientras Lautaro Martínez y Gonzalo Montiel entraron por De Paul y Molina. Argentina acumuló atacantes y empujó a Suiza hacia su propia área, pero el equipo europeo cerró espacios, agregó un quinto defensor y resistió con Kobel como figura.
Messi estuvo cerca de resolverlo en el tiempo agregado. Recortó hacia su pierna derecha en la entrada del área y colocó un disparo que salió junto al poste. Mac Allister también tuvo una oportunidad de cabeza y Lisandro Martínez intentó una tijera que Kobel rechazó con reflejos. Los nueve minutos añadidos no fueron suficientes y el encuentro se extendió a la prórroga.
Scaloni envió a Thiago Almada por Enzo Fernández al comenzar el tiempo extra. El mediocampista ingresó con movilidad, atacó los espacios entre los defensores y obligó a Suiza a desplazarse constantemente de un lado al otro. Aun con un jugador menos, el conjunto europeo mantuvo el orden durante el primer periodo de la prórroga.
Argentina movía la pelota alrededor del área, pero le costaba encontrar profundidad. Suiza defendía cerca de Kobel y buscaba alguna salida aislada mediante Xhaka o los delanteros incorporados desde el banquillo. El cansancio comenzó a hacerse visible en ambos equipos: cada conducción era más pesada y cada retroceso exigía un esfuerzo adicional.
El partido se destrabó a los 112 minutos. Julián Álvarez recibió fuera del área, preparó el cuerpo y colocó un disparo en la parte alta del arco, lejos del alcance de Kobel. El balón viajó por encima de la defensa y terminó en la escuadra. Después de más de cien minutos de resistencia suiza, Argentina encontró el 2-1 con una resolución individual de su delantero.
Suiza ya no tenía margen para conservar su estructura defensiva. Adelantó jugadores y dejó espacios que no había concedido durante el resto del encuentro. Argentina administró la ventaja, protegió la pelota y preparó el contragolpe para terminar el partido.
El tercer gol llegó en el minuto 120+1. Almada condujo el ataque y obligó a intervenir a Kobel; el rebote quedó dentro del área y Lautaro Martínez apareció para rematar a corta distancia. El 3-1 terminó con la resistencia suiza y evitó cualquier posibilidad de una última pelota al área argentina.
El silbatazo final encontró a los jugadores argentinos abrazados cerca del centro del campo y a los suizos agotados después de defender durante casi 50 minutos con un hombre menos. Suiza se retiró tras haber discutido el partido, igualado el marcador y llevado al campeón hasta la segunda parte de la prórroga.
Argentina avanzó sin ofrecer un encuentro de dominio permanente. Marcó temprano, cedió terreno, necesitó intervenciones de su arquero y tardó en aprovechar la superioridad numérica. Suiza encontró el empate cuando mejor jugaba, pero la expulsión de Embolo redujo sus opciones ofensivas y la obligó a construir una muralla alrededor de Kobel.
Messi no anotó, aunque intervino directamente en el primer gol mediante el tiro de esquina para Mac Allister. Julián Álvarez encontró su primer tanto del torneo en el momento determinante, mientras Lautaro Martínez aprovechó su ingreso para sentenciar el resultado.
La semifinal contra Inglaterra presentará un desafío distinto. El conjunto inglés llegó a esa instancia después de derrotar 2-1 a Noruega también en tiempo extra. Argentina dispondrá de pocos días para recuperar piernas, revisar las dificultades mostradas ante la presión suiza y preparar otro encuentro de eliminación directa.
En Kansas City, la campeona volvió a sobrevivir a una noche extensa. El marcador final mostró una diferencia de dos goles, pero durante 112 minutos Argentina y Suiza estuvieron separadas por una distancia mucho menor. La Albiceleste sigue en el Mundial porque resistió cuando fue presionada y porque, cuando el reloj comenzaba a cerrar el camino, Julián Álvarez encontró el disparo que abrió la puerta de las semifinales.
Resultado: Argentina 3-1 Suiza, después de tiempo extra.
Goles: Alexis Mac Allister, 10’; Dan Ndoye, 67’; Julián Álvarez, 112’; Lautaro Martínez, 120+1’.
Expulsado: Breel Embolo, 72’, por doble amonestación.
Próximo partido de Argentina: semifinal contra Inglaterra, miércoles 15 de julio de 2026.


