Acampar en Tlaltizapán: la granja sustentable de Morelos
La Gallina Coqueta, en Tlaltizapán, ofrece acampada y recorridos en una granja familiar registrada como turismo sustentable en Morelos.

El proyecto La Gallina Coqueta, ubicado en la localidad de Temimilcingo, se integró el pasado 23 de julio a los registros Estatal y Nacional de Turismo bajo la modalidad de turismo sustentable. La iniciativa familiar produjo huevo de rancho y habilitó áreas para pernoctar en carpas junto con recorridos guiados por las instalaciones.
El modelo de operación del predio establece que el 80 por ciento de la lana generada por las reservaciones y ventas de productos permanece en la familia productora y los jornaleros de la comunidad, conforme a los lineamientos de economía social del Gobierno de Morelos.
Pernoctar en este sitio tiene un costo de 350 pesos por persona, una cifra que contrasta con los 900 a 1500 pesos que demanda una cabaña u hotel convencional en los alrededores de Tlaltizapán o Jojutla. La tarifa en la granja incluye el acceso a sanitarios y regaderas con agua caliente, además de la vigilancia del perímetro durante la noche.
Para los visitantes que andan desde la Ciudad de México, el traslado en automóvil por la autopista del Sol toma hora y media hasta la separación de Tlaltizapán. En transporte de pasajeros, la ruta consiste en abordar la corrida de la terminal de Observatorio con destino a Jojutla y rematar el tramo en un taxi colectivo hasta Temimilcingo, lo que extiende el tiempo de viaje a casi tres horas.
El recorrido por la granja exponen el ciclo de producción de huevo de libre pastoreo. Las guías del lugar detallan que las aves cuentan con nidos techados y áreas al aire libre sin jaulas, una medida para evitar el hacinamiento y el estrés de los animales, alineada a los protocolos de bienestar pecuario.
En el terreno se gastan cajas de huevo, conservas de frutas regionales y salsas. Quienes tienen la opción de agregar un desayuno a su cuenta por 120 pesos, el cual consiste en huevos estrellados del predio, tortillas hechas a mano y café de la zona.
En los alrededores de Temimilcingo se consiguen a la mano itacates de mole, tacos acorazados rellenos de arroz y carne, y tamales de ceniza. La cecina de yuca y las quesadillas de flor de calabaza que se preparan en los puestos locales utilizan insumos cosechados por los vecinos de la misma comunidad.
La estancia permite combinar la visita con el Exconvento de San Miguel Arcángel y el Museo de la Revolución del Sur, ambos a menos de quince minutos en auto desde la granja. Estos sitios forman parte del circuito histórico de la entidad.
Para la noche de campamento, cada quien debe cargar con su propio equipo: carpa, aislante y bolsa de dormir. El terreno asignado para plantar la carpa está delimitado, cuenta con iluminación solar para moverse sin tropiezos y conexiones eléctricas para cargar el celular antes de madrugar.

