28 de julio: qué recuerda el Día Mundial contra la Hepatitis
Cada 28 de julio, la OMS impulsa una jornada mundial para informar sobre las hepatitis virales, su prevención y atención.

Cada 28 de julio, la Organización Mundial de la Salud impulsa una jornada mundial para informar sobre las hepatitis virales, su prevención y atención.
La fecha recuerda el nacimiento de Baruch Blumberg, científico que identificó el virus de la hepatitis B y contribuyó al desarrollo de una prueba diagnóstica y una vacuna. Su trabajo abrió una ruta decisiva para entender una enfermedad que puede afectar al hígado durante años sin presentar señales claras.
La hepatitis no es una sola enfermedad. El término reúne infecciones virales identificadas con las letras A, B, C, D y E, cuyas vías de transmisión, evolución y opciones de prevención son distintas.
En su campaña de 2026, la OMS subraya que las herramientas para reducir el impacto de las hepatitis ya existen: vacunación contra la hepatitis B, pruebas diagnósticas, tratamiento para la hepatitis C y atención continua para la hepatitis B cuando se requiere.
El desafío no es únicamente científico. La información confiable, el acceso oportuno a los servicios de salud y la reducción del estigma determinan si esas herramientas llegan a quienes las necesitan.
La jornada también invita a mirar la prevención desde la vida cotidiana. Las autoridades sanitarias recomiendan informarse en fuentes profesionales y acudir a servicios de salud para resolver dudas sobre pruebas, vacunación o atención médica.
Hablar de hepatitis sin prejuicios es parte del objetivo. Una persona no debe ser definida por un diagnóstico ni quedar fuera de la atención por miedo, desinformación o discriminación.
El 28 de julio funciona así como una efeméride de salud pública: recuerda que prevenir, detectar y atender a tiempo depende tanto del conocimiento médico como de sistemas capaces de ofrecer cuidado con dignidad.
La información de esta nota es de carácter general y no sustituye la valoración de personal de salud. Ante síntomas, exposición de riesgo o dudas personales, la orientación profesional es indispensable.


