Aguas turquesas a 38 grados y paisajes semidesérticos en Hidalgo; la opción ideal para acampar y nadar en diciembre.
Mientras la Ciudad de México se congela, en el corazón del Valle del Mezquital, Hidalgo, las Grutas de Tolantongo ofrecen un refugio cálido y natural. Este parque ejidal es famoso por sus pozas escalonadas en la ladera de la montaña, alimentadas por manantiales volcánicos que mantienen el agua a una temperatura constante de 36 a 38 grados centígrados. Es el balneario natural más espectacular del estado y una opción robusta para vacacionar en diciembre sin necesidad de ir a la playa.

El complejo cuenta con río termal, túneles de vapor, cascadas y zonas de camping a la orilla del río. La administración es cooperativa y no aceptan reservaciones hoteleras (se asignan habitaciones conforme van llegando), por lo que llegar muy temprano es crucial si se busca cuarto. La opción de acampar es muy popular, con renta de casas de campaña y cobijas disponibles en el sitio, permitiendo dormir bajo las estrellas con un clima agradable gracias al microclima del cañón.

Es importante llevar efectivo, ya que no hay cajeros automáticos ni terminales bancarias dentro del parque ni en el pueblo cercano. El camino de descenso al cañón es empinado y sinuoso, exigiendo frenos en buen estado. A pesar de la multitud en fechas festivas, la inmensidad del parque permite encontrar rincones de relajación. Es un destino de «las tres B»: bueno, bonito y relativamente barato.



