Juegos mecánicos, conciertos y nieve artificial sin salir de la ciudad; actividades diarias hasta el 30 de diciembre.
Para quienes deciden quedarse en la capital o reciben visitas de fuera, el Zócalo de la Ciudad de México se convierte en el epicentro de la celebración con su gran Verbena Navideña. El gobierno capitalino transforma la plancha de concreto en una feria gigante con juegos mecánicos, carruseles, árboles monumentales y zonas de nieve artificial para los niños, todo de acceso completamente gratuito.
La programación cultural incluye coros de villancicos, pastorelas y conciertos de artistas populares en el escenario principal cada noche. La iluminación de los edificios de gobierno y los comercios del perímetro, sumada al alumbrado decorativo de la calle Madero, crea un ambiente festivo vibrante y seguro, con un despliegue policial reforzado. Es el paseo obligado para caminar, comer un elote y tomar la foto del recuerdo.
Se recomienda llegar en Metro (estación Zócalo/Tenochtitlan o Allende) ya que los estacionamientos del Centro Histórico se saturan y sus tarifas se disparan en temporada alta. La verbena opera desde el mediodía hasta las 9 o 10 de la noche. Es una muestra de que no se necesita gastar una fortuna ni salir a carretera para disfrutar del espíritu navideño con la intensidad y el color que solo la CDMX puede ofrecer.

