Por Juan Pablo Ojeda
Los Tuzos del Pachuca se impusieron 1-0 a los Pumas de la UNAM en el partido de ida de las Semifinales del torneo de la Liga MX, rompiendo una racha histórica del conjunto universitario de 26 encuentros consecutivos marcando al menos un gol. La anotación solitaria del marroquí Oussama Idrissi fue suficiente para dar ventaja a los locales en el Estadio Hidalgo, en un encuentro donde la eficiencia defensiva de Pachuca superó la propuesta táctica alterna de Universidad Nacional.
El dominio local se manifestó desde los indicadores de posesión en el primer tiempo, donde Pachuca capitalizó la vulnerabilidad del sector derecho defensivo de Pumas, custodiado por Pablo Bennevendo y Nathan Silva. Oussama Idrissi generó el 60% de las oportunidades de peligro del equipo hidalguense durante los primeros 45 minutos, culminando su insistencia con un disparo tras un tiro de esquina que, tras un desvío fortuito, ingresó en la portería auriazul.
Pumas, bajo la dirección de Efraín Juárez, presentó una alineación inicial con rotaciones significativas, dejando en el banquillo a piezas clave como Uriel Antuna y Juninho. Esta decisión técnica se tradujo en una baja producción ofensiva durante la primera mitad, donde el equipo visitante no registró disparos a puerta con dirección efectiva, cediendo la iniciativa logística del mediocampo a los dirigidos por Guillermo Almada.
Para el segundo tiempo, el ajuste táctico de Universidad Nacional incrementó el volumen de juego ofensivo tras el ingreso de Antuna. Sin embargo, la estructura defensiva de Pachuca mantuvo la solidez necesaria para neutralizar los ataques por las bandas, limitando a Pumas a una circulación de balón periférica que resultó ineficaz para romper el bloque bajo establecido por el cuerpo técnico local una vez obtenida la ventaja en el marcador.
El punto de inflexión disciplinario ocurrió en el tramo final del encuentro, cuando el defensor central de los Tuzos, Eduardo Bauermann, recibió una tarjeta roja tras la intervención del VAR por una falta sobre Juninho. Esta expulsión reduce las opciones de rotación defensiva de Pachuca para el duelo de vuelta, dejando al equipo con una baja sensible en la columna vertebral que deberá ser gestionada para el cierre en Ciudad Universitaria.
Estadísticamente, el resultado representa apenas la segunda derrota de Pumas en el actual certamen, lo que subraya la dificultad de Pachuca para ampliar un margen que pudo ser superior dadas las condiciones del primer tiempo. La resistencia de la zaga universitaria evitó una goleada que pudo ser definitiva, manteniendo la serie con un diferencial mínimo que obliga a los Tuzos a un planteamiento precavido fuera de casa.
La vuelta se perfila como un escenario de alta exigencia para Pachuca, que deberá defender su ventaja mínima en un territorio donde Pumas suele potenciar su capacidad goleadora. La ausencia de Bauermann y la necesidad de Pumas de anotar un solo gol para clasificar —por su posición en la tabla o el criterio de desempate vigente— sitúa la probabilidad de éxito en un margen estrecho para ambos contendientes.

