La trampa de los «Pagos Chiquitos»: El costo real de los Meses Sin Intereses

Saturar la tarjeta con promociones navideñas puede comprometer hasta el 30% del ingreso mensual durante todo el 2026.

El esquema de Meses Sin Intereses (MSI) es la promoción estrella del comercio mexicano durante diciembre, pero su uso indiscriminado puede convertirse en una bola de nieve financiera. Si bien permite adquirir bienes duraderos como electrodomésticos o computadoras sin desembolsar el total, la acumulación de pequeñas parcialidades termina por devorar la capacidad de pago mensual del usuario. Expertos en crédito advierten que la suma de estas «pequeñas» cuotas no debe exceder el 30% del ingreso neto mensual para mantener finanzas sanas.

Un fenómeno recurrente en la Ciudad de México es la utilización de los MSI para compras perecederas o efímeras, como la cena navideña, ropa de moda rápida o regalos menores. Financiar a 12 o 18 meses un producto que se consumirá en una noche o que pasará de moda en tres meses es un error financiero grave. Esto congela la línea de crédito disponible ante verdaderas emergencias médicas o automotrices que pudieran surgir a lo largo del año.

El peligro latente reside en el incumplimiento de pago. Si el tarjetahabiente se retrasa un solo día en la fecha límite o no cubre el pago mínimo más las parcialidades del mes, la promoción de «sin intereses» se cancela automáticamente en muchos contratos bancarios. Esto provoca que la deuda total pase a la tasa de interés ordinaria de la tarjeta, la cual en México puede oscilar entre el 40% y el 80% anual, convirtiendo una oferta en una deuda impagable.

El Banco de México ha reportado un incremento en la morosidad de tarjetas de crédito no bancarias (departamentales) al cierre del tercer trimestre de 2025. Las tiendas departamentales suelen ofrecer facilidades de pago muy agresivas, pero sus Costos Anuales Totales (CAT) suelen ser considerablemente más altos que los de la banca tradicional. Leer las letras chiquitas del contrato es imperativo antes de firmar el voucher.

La recomendación para este diciembre es elaborar un presupuesto estricto y utilizar los MSI exclusivamente para bienes de larga vida útil necesarios. Para los gastos corrientes de las fiestas, la regla es tajante: si no se tiene el efectivo para pagarlo hoy, es mejor no comprarlo a crédito. La cruda moral financiera de enero suele ser más dolorosa que la restricción presupuestal de diciembre.

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