CDMX a 08 de noviembre, 2021.- La mayoría de los postres están hechos con azúcar y harina, sustituye algunos ingredientes por otros más sanos. ¡Toma nota!

¿De dónde viene la costumbre de comer postres?

De acuerdo con el Diario Vasco, la costumbre o tradición de tomar el postre, proviene de la Antigua Roma. Se trataba de una cultura en la que el festejo estaba compuesto por diversos platillos.  Al parecer, era habitual comer dulces cuando se cambiaba de un plato salado al siguiente.

Estos dulces servían de puente, entre un plato y otro, y se componían, sobre todo, de frutas y panes con levadura y miel. Actualmente, la costumbre de tomar o comer algo dulce se mantiene, tanto en Europa como en el resto del mundo.

En México, la concepción de comer postres nació en la Conquista, las monjas horneaban merengues, alfajores, marquesitas y mazapanes. Durante el Virreinato se dio mano suelta a los primeros pasteles, los cuales, tenían su base esponjosa llamada “mamón” (bizcocho o mantecado), se rellenaban de mamey, almendras, azúcar y vainilla.

Actualmente, muchas familias y en la mayoría de los restaurantes, siempre existe una opción dulce para degustar después de la comida. Muchos de nosotros deleitamos nuestro paladar con arroz con leche, helado, pays, donas o postres que ahora conocemos tradicionales como la capirotada, natilla, flan napolitano, etc.

Dulces saludables

Muchos de estos postres tradicionales están hechos con azúcar y otros ingredientes como harina o fruta, te enlistamos algunos; recuerda que muchos de ellos los puedes preparar con poca azúcar o sin ella, ya sea que, optes por ingredientes bajos en calorías o sustituyas uno que otro de calorías altas por uno con calorías bajas.

–          Arroz con leche: Puedes optar por utilizar leche light, arroz integral y sustituto de azúcar o miel.

–          Budín: Sin duda, puedes sustituir el pan blanco por pan integral y el azúcar por miel o un sustituto.

–          Calabaza en tacha: En vez de utilizar piloncillo para preparar el dulce, puedes optar por miel y leche baja en calorías.

–          Jericallas: Utiliza la clara de los huevos y solo una yema, sustituto de azúcar y leche light.

–          Ate con queso: Si tú preparas el ate, puedes sustituir el azúcar y optar por queso panela.

 

Tips de cómo sustituir alimentos 

No te preocupes, llegar a una dieta más sana en la que sustituyas algunos alimentos por otros, no significa que vas a sacrificar el sabor, al contrario, puede resultar más delicioso de lo que esperabas y tu salud se verá reflejada.

Huevo: Un alimento que nos permite preparar desde grandes y esponjosos pasteles, hasta los más cremosos mousse. Puedes sustituirlo, sin ningún problema, por: Puré de plátano, manzana o aguacate; tofu; vinagre de manzana con bicarbonato o con yogur natural.

Azúcar refinada: Será, casi siempre, el ingrediente número uno en los postres, pero puedes aprovechar también la miel de abeja, de maple o agave. También sustitutos como Canderel o Stevia.

Chantilly: Para algunos postres la crema batida es básica, pero si solo es para decorar, te recomendamos endulzar con miel de abeja un poco de yogur griego y listo.

Mantequilla: Sabemos que tiene un sabor único, pero un buen sustituto puede ser el aceite de coco.

 

Los beneficios que implica comer más sano 

En internet (FB, IG, TW, YT) podemos encontrar grupos donde la forma de alimentarse es una prioridad, ahí también podrás ver cómo las mentes más creativas se han encargado de sustituir, no sólo alimentos para postres sino ingredientes para la comida, así las tortillas de maíz pasaron a ser de atún o de coliflor; de un atole preparado con fécula de maíz a un atole de chayote endulzado con Canderel.

¿Cuáles son los beneficios? Sin duda, tener una vida más sana para ti y tu cuerpo, evitar enfermedades como la obesidad, diabetes o problemas del corazón y educar amablemente a las generaciones que vienen detrás de nosotros.

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