Por Juan Pablo Ojeda
World Athletics, el organismo rector del atletismo mundial, ha anunciado que, a partir de ahora, todas las atletas que deseen participar en eventos femeniles deberán someterse a una prueba genética obligatoria. Esta medida tiene como objetivo asegurar la equidad en las competiciones y proteger la categoría femenina de la influencia de los avances científicos que podrían afectar la integridad de las pruebas.
El presidente de World Athletics, Sebastian Coe, comentó tras una reunión del Consejo de la organización celebrada en China: «Protegeremos tenazmente la categoría femenil y haremos todo lo que haga falta para conseguirlo.» Este paso es un reflejo de la creciente preocupación dentro del organismo sobre cómo las políticas de elegibilidad afectan la equidad en el deporte.
La nueva política surge como resultado de las recomendaciones del grupo de trabajo sobre atletas con diversidad de género, que revisó las normativas actuales y sugirió cambios basados en los avances científicos más recientes. En particular, el grupo de trabajo cuestionó las reglas implementadas en 2023, que prohibían la participación de atletas transgénero que hubieran pasado por la pubertad masculina. Según el informe publicado en febrero de este año, este criterio se centra excesivamente en la pubertad, cuando nuevas pruebas científicas demuestran que ya existe una brecha significativa en el rendimiento atlético antes de la pubertad.
Una prueba genética para garantizar la equidad
El informe destaca que la diferencia de rendimiento entre niños y niñas antes de la pubertad es del 3 al 5 por ciento en las pruebas de carrera, y aún mayor en los eventos de salto y lanzamiento. Por esta razón, la recomendación principal es la implementación de una prueba genética, específicamente un análisis del gen SRY, para todas las atletas que compitan en la categoría femenina.
Sebastian Coe explicó que la prueba no será invasiva y se realizará solo una vez. Consistirá en un simple frotis bucal o el análisis de una muestra de sangre seca. El propósito de esta prueba es determinar si el atleta tiene una configuración genética que pueda dar una ventaja competitiva injusta. La implementación de esta prueba se sumará a las futuras normativas de elegibilidad, que serán definidas en las próximas semanas.
El proceso de la prueba SRY
Aunque aún no se han detallado todos los aspectos logísticos, World Athletics aseguró que en breve se redactará la normativa para la prueba genética SRY. Además, se definirá el proveedor que administrará las pruebas, así como el calendario y el proceso para su realización.
La decisión de World Athletics ha generado controversia y discusión en el mundo del deporte, ya que plantea cuestiones sobre la inclusión, la equidad y el futuro de la participación de las personas transgénero en el atletismo. Si bien la medida busca mantener la integridad de las competencias femeninas, también plantea retos sobre la forma en que se gestionan las diferencias biológicas en el deporte de élite.