Por Juan Pablo Ojeda
Michel Platini y Joseph Blatter, expresidentes de la UEFA y la FIFA, respectivamente, fueron absueltos de la acusación de fraude por 1.6 millones de euros en el juicio de apelación solicitado por la Fiscalía de Suiza. Esta decisión se produce casi una década después del inicio del escándalo conocido como «FIFAgate», uno de los casos de corrupción más grandes en la historia del fútbol mundial.
El tribunal de Suiza volvió a exonerar a ambos, quienes habían sido acusados en relación con el pago de 2 millones de francos suizos (aproximadamente 1.6 millones de euros) que la FIFA realizó a Platini en 2011 con la aprobación de Blatter. Este pago fue inicialmente justificado como un salario pendiente por un contrato verbal entre Platini y Blatter, que data de 1998, cuando Platini fungió como asesor de Blatter, presidente de la FIFA en ese momento.
En el juicio original, realizado en 2022, Blatter defendió que el pago correspondía a retrasos en la remuneración del acuerdo verbal con Platini. La Fiscalía suiza, sin embargo, había argumentado que tanto Platini como Blatter usaron su poder dentro de las organizaciones del fútbol para desviar estos fondos. Tras el veredicto, la Fiscalía decidió apelar, pero el tribunal ratificó su fallo a favor de los acusados en la vista del 6 de marzo.
Este caso formó parte del contexto más amplio del «FIFAgate», que destapó una red de corrupción masiva dentro de la FIFA, resultando en la detención de varios altos funcionarios y la renuncia de Blatter en 2015. A pesar de su absolución en el caso Platini-Blatter, ambos dirigentes fueron sancionados por la FIFA en 2015 por conducta ética inapropiada, aunque posteriormente la pena fue reducida.
El «FIFAgate» dejó una marca profunda en el mundo del fútbol, afectando a la organización que dirige el deporte más popular del mundo y transformando el panorama del fútbol global. El escándalo también truncó las aspiraciones de Platini de suceder a Blatter como presidente de la FIFA, un puesto que finalmente fue asumido por Gianni Infantino.
Con la absolución de Platini y Blatter, se cierra un capítulo judicial que, aunque no limpió las sombras que dejaron sobre sus carreras, sí desestimó la acusación de fraude en su contra. Sin embargo, la crisis que dejó el «FIFAgate» sigue marcando la historia de la FIFA y su dirigencia.