En el Congreso de la Ciudad de México se presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Salud capitalina para incorporar capacitación obligatoria en Soporte Vital Básico y reanimación cardiopulmonar (RCP) dirigida a niñas, niños y adolescentes en escuelas de la capital. La propuesta fue impulsada por el diputado Alberto Vanegas Arenas.
Durante la sesión ordinaria de este martes, el legislador de MORENA planteó modificar los artículos 6 y 17 de la Ley de Salud de la Ciudad de México, además de adicionar el artículo 17 Bis, con el objetivo de establecer mecanismos de capacitación comunitaria sobre atención inmediata ante emergencias cardiovasculares y neurológicas.
Vanegas Arenas argumentó que la intención central de la iniciativa es convertir a la ciudadanía en el primer eslabón de la cadena de supervivencia. Señaló que la aplicación inmediata de maniobras de reanimación cardiopulmonar puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte cuando ocurre un paro cardiaco fuera de un hospital.
El diputado advirtió que, de acuerdo con guías internacionales en materia hospitalaria, las probabilidades de supervivencia de una persona disminuyen entre siete y diez por ciento por cada minuto que transcurre sin recibir reanimación. Bajo ese contexto, sostuvo que la capacitación temprana en escuelas podría ampliar significativamente la capacidad de respuesta social ante este tipo de emergencias.
Desde tribuna, el legislador afirmó que diversas estrategias comunitarias de capacitación en RCP han sido consideradas por organismos internacionales como una de las medidas de salud pública más efectivas para incrementar la supervivencia en casos de paro cardiaco. Añadió que la evidencia médica también demuestra que niñas, niños y adolescentes pueden aprender y ejecutar correctamente estas técnicas en situaciones reales.
Como referencia internacional, Vanegas Arenas mencionó que países como Francia, Italia y Reino Unido ya integraron la enseñanza obligatoria de reanimación cardiopulmonar en sus sistemas educativos. Según expuso, en algunos de esos casos la tasa de supervivencia por paro cardiaco pasó de ocho a 22 por ciento en una década.
Aunque la propuesta fue presentada como una medida preventiva y de fortalecimiento de capacidades ciudadanas, el planteamiento también abre el debate sobre las condiciones reales de infraestructura, personal médico y cobertura de atención de emergencias en las escuelas públicas de la capital, así como sobre la capacidad presupuestal para implementar programas permanentes de capacitación y certificación.
Tras su presentación, la iniciativa fue turnada a las Comisiones Unidas de Salud y de Educación, Ciencia, Tecnología, Innovación e Inteligencia Artificial del Congreso capitalino para su análisis y eventual dictaminación, de acuerdo con la Mesa Directiva del órgano legislativo.

