Por Bruno Cortés
Ricardo Monreal Ávila, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, no ha dejado pasar la oportunidad para cuestionar al Instituto Nacional Electoral (INE) por su decisión de prohibir a las instituciones públicas, como el Ejecutivo y el Legislativo, difundir información sobre las elecciones del Poder Judicial que se celebrarán en 2025. El INE argumentó que esto evitaría el uso de recursos públicos para influir en los resultados de la elección, pero Monreal considera que esta medida es un exceso que limita el derecho de los ciudadanos a estar informados.
El INE decidió, como parte de sus criterios de imparcialidad, que durante la campaña electoral no se podrá promover el voto ni difundir los perfiles de los aspirantes utilizando recursos públicos. En palabras del INE, ni los servidores públicos que no sean candidatos, ni las instituciones pueden emplear fondos públicos para influir en el proceso electoral, tal como lo establece el artículo 134 de la Constitución. Esta decisión fue rechazada por Monreal, quien considera que el objetivo del INE debería ser solo regular la equidad en la contienda, pero sin limitar la posibilidad de que la ciudadanía esté al tanto de las elecciones.
Lo que más ha llamado la atención en este debate es el contexto político de la elección, que involucra a varios personajes cercanos a Morena, el partido de Monreal. El político ha sido acusado de favorecer a ciertos aspirantes como Lenia Batres, ministra y candidata a un puesto en el Poder Judicial. Ante estos señalamientos, Monreal aclaró que aún no ha decidido por quién votar, ya que todavía está evaluando a los candidatos. «Conozco a 6 candidatas y 8 aspirantes, y todos me parecen excelentes», dijo el coordinador de Morena, dejando claro que no ha tomado partido.
En cuanto a las críticas sobre el uso de términos como «ministra del pueblo» o «ministra de la transformación» por parte de algunas de las candidatas, Monreal defendió estas expresiones, argumentando que no son ilegales y que no influyen en la boleta electoral. «Son motes que la gente usa, pero en la boleta aparecerán los nombres», subrayó el político.
Sin embargo, Monreal no solo se limitó a la defensa de sus aliados. También cuestionó los límites del INE en cuanto a los actos públicos en los que las y los aspirantes realizan proselitismo. Aseguró que no hay irregularidades en que las candidatas se presenten frente a grupos organizados, como sindicatos o cooperativas, ya que estas actividades no son prohibidas por la ley.
El tema de fondo es si las autoridades tienen derecho a difundir el proceso electoral del Poder Judicial sin que eso se convierta en una forma de proselitismo. Monreal considera que es esencial que los ciudadanos sepan qué está en juego en la elección del 1 de junio de 2025, ya que, según él, al menos el 60% de la población no tiene claro lo que implica esta elección. Por eso, asegura, es necesario que tanto el Ejecutivo como el Legislativo promuevan la importancia de este evento, aunque sin hacer propaganda a favor de ningún candidato.
La postura de Monreal y la mayoría de su partido se reflejó en la creación de un recurso legal que buscará impugnar la decisión del INE. A través de la Junta de Coordinación Política, Morena planea presentar este recurso ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Si el tribunal revierte la decisión, Monreal prometió que solo se buscará difundir el proceso electoral sin promover a ningún aspirante en particular.
Este enfrentamiento entre Monreal y el INE resalta una vez más la complejidad de la política mexicana. Por un lado, hay quienes consideran que el INE está actuando con cautela para evitar que las instituciones públicas se conviertan en agentes de proselitismo, mientras que otros creen que la ciudadanía tiene el derecho de conocer los detalles de un proceso electoral tan importante como la elección del Poder Judicial, sin que se vean afectadas las reglas de imparcialidad.
En resumen, el debate sobre la difusión de la elección del Poder Judicial por parte de las instituciones públicas no parece llegar a su fin pronto. La tensión entre las decisiones del INE y las críticas de figuras como Monreal refleja una de las discusiones más complejas y decisivas para el futuro de la política electoral en México.