CDMX a 1 de abril, 2025.- El senador Miguel Ángel Yunes Márquez anunció a través de sus redes sociales que retira su solicitud de afiliación a Morena. En una carta dirigida a la presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde, Yunes explicó que su intención inicial era «aportar y no provocar debate interno, ni mucho menos división». Sin embargo, las críticas de figuras clave dentro del partido, como la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, y el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, parecen haber influido en su decisión.
El legislador, quien anteriormente militó en el PAN, aseguró que continuará apoyando las acciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y permanecerá en el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado. «Espero contribuir a la unidad de voces y voluntades necesarias para llevar a cabo los altos objetivos delineados por el Gobierno de la República», señaló en su misiva.
La solicitud de afiliación de Yunes Márquez había generado controversia desde el principio. Rocío Nahle expresó su rechazo, argumentando que el expanista no representa los valores del movimiento. «Los militantes de Veracruz merecen respeto», declaró, mientras que el Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Veracruz respaldó su postura, afirmando que el partido «no es un refugio para quienes han representado el abuso del poder y la corrupción».
Por su parte, Salomón Jara también se opuso a la incorporación de Yunes, señalando que figuras como él y Alejandro Murat «representan todo lo contrario a los principios y valores de nuestro movimiento». Estas declaraciones reflejan las tensiones internas que enfrenta Morena al intentar mantener la cohesión en un contexto político cada vez más polarizado.
El caso de Yunes Márquez pone en evidencia los desafíos de Morena para equilibrar la apertura política con la lealtad a sus principios fundacionales. Mientras tanto, el senador busca mantener su influencia política dentro del partido, aunque sin una afiliación formal.