Por Juan Pablo Ojeda
La noche del jueves, Mick Hucknall y Simply Red ofrecieron un concierto que se convirtió en un viaje emocional para miles de fanáticos en el Auditorio Nacional de Ciudad de México. Con su inconfundible melena pelirroja y una voz que parece desafiar el paso del tiempo, el vocalista británico llevó al público a un recorrido sonoro que abarcó más de cuatro décadas de éxitos.
A las 21:00 horas, el Auditorio Nacional vibró al ritmo de la banda. Más de 10,000 personas llenaron el recinto, creando un ambiente cargado de nostalgia y energía. Hucknall, quien se presentó con un impecable saco azul y una camisa a juego, abrió la velada saludando en español con un cálido “Hola, amigos, ¿cómo están?”, desatando vítores entre la multitud.
Un Viaje Sonoro que Conecta Generaciones
Desde los primeros acordes de “Jericho”, la magia de Simply Red envolvió el lugar. El saxofón, instrumento característico de la banda, aportó un aire de soul y blues que fue recibido con entusiasmo por un público mayoritariamente adulto que coreaba cada palabra. Durante el concierto, Hucknall, con la humildad que lo caracteriza, presentó a su banda, haciendo una pausa para reconocer la dedicación de sus músicos.
Cuando llegó el turno de “Money’s Too Tight (To Mention)”, el escenario se transformó en una cápsula del tiempo, con imágenes de televisores antiguos proyectadas en las pantallas gigantes, transportando al público a los días de su primer éxito. La interacción entre el público y el vocalista fue constante, e incluso Hucknall bromeó sobre su edad, diciendo entre risas: “Cuarenta años de carrera, es un buen viaje”.
Canciones Clásicas y la Conexión con el Público
A lo largo de la noche, la banda deslumbró con temas emblemáticos como “Right Thing” y “A New Flame”, donde Hucknall, como conductor del viaje, hizo que cada espectador se sintiera parte de la historia que compartía con Simply Red. Uno de los momentos más emotivos fue cuando interpretaron “If You Don’t Know Me by Now” y “Stars”, cuyas melodías hicieron cantar al unísono a todos los presentes, creando un mar de luces y voces.
La conexión con el público fue tan palpable que alguien desde la multitud exclamó: “¡Ese de rojo!”, refiriéndose al líder de la banda, lo que provocó una explosión de risas y complicidad. Hucknall, visiblemente emocionado, lanzó besos al público, un gesto que selló la relación especial que siempre ha tenido con sus seguidores mexicanos.
Un Cierre Vibrante y la Despedida de Hucknall
Tras una ligera pausa, la banda regresó al escenario para ofrecer un cierre épico con “Something Got Me Started” y “Holding Back the Years”, canciones que provocaron una ovación de pie. Hucknall despidió el concierto con un efusivo “¡Viva México, viva el golfo!”, dejando a los fanáticos con la emoción a flor de piel.
El Ambiente Antes del Concierto
Desde el momento en que los asistentes llegaron al Auditorio Nacional, el ambiente estaba cargado de emoción. En el lobby, una activación permitía a los fanáticos tomar fotos y subirlas a redes sociales con un hashtag especial del evento. Las sonrisas, los abrazos y las conversaciones sobre los primeros recuerdos de Simply Red creaban una atmósfera de anticipación.
Conciertos Repletos de Nostalgia
El concierto de Simply Red no fue solo un espectáculo, sino un reencuentro con los recuerdos más queridos de los fanáticos. Este viernes y sábado, el Auditorio Nacional repetirá la experiencia, ofreciendo a los asistentes una oportunidad única de revivir los grandes éxitos de la banda británica.