Francia a 31 de marzo, 2025.- La política francesa Marine Le Pen ha recibido un duro golpe en su carrera. La líder ultraderechista ha sido condenada por malversación de fondos públicos, lo que la deja inhabilitada para competir en las elecciones presidenciales de Francia en 2027. La sentencia, que incluye cuatro años de prisión —dos de ellos bajo arresto domiciliario con pulsera electrónica— y cinco años sin derecho a ser candidata, ha sacudido el panorama político del país.
La condena de Le Pen está relacionada con el uso indebido de fondos del Parlamento Europeo entre 2004 y 2016. Según la investigación, su partido utilizó dinero destinado a asistentes parlamentarios para pagar a empleados del Frente Nacional (FN), ahora conocido como Agrupación Nacional (RN). Esto habría permitido un ahorro millonario para la organización política.
A pesar de la sentencia, Le Pen y su equipo han negado las acusaciones y han calificado la decisión judicial como un intento de acabar con su carrera política. Su abogado, Rodolphe Bosselut, ha anunciado que apelarán el fallo, aunque el proceso podría no resolverse antes de las elecciones de 2027.
La inhabilitación de Le Pen ha provocado una ola de reacciones tanto dentro como fuera de Francia. Líderes ultraderechistas como Viktor Orbán (Hungría), Matteo Salvini (Italia) y Santiago Abascal (España) han salido en su defensa. Incluso Elon Musk criticó la sentencia, calificándola como un abuso del sistema legal.
Mientras tanto, en Francia, el primer ministro François Bayrou expresó su preocupación por el caso, y el líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon cuestionó que la justicia pueda destituir a un político elegido democráticamente.
El RN, que se consolidó como la principal fuerza de oposición tras las elecciones legislativas de 2024, ahora enfrenta una reconfiguración en su liderazgo. Con Le Pen fuera de la carrera, todas las miradas se dirigen a Jordan Bardella, presidente del partido y su posible sucesor en la contienda presidencial de 2027.
Bardella, de 29 años, ha ganado popularidad en los últimos años y, según encuestas recientes, podría ser un candidato fuerte. Tras conocerse la sentencia de Le Pen, denunció la decisión como un ataque a la democracia y llamó a una «movilización pacífica».
Aunque la condena la deja fuera de la carrera presidencial, Le Pen aún conserva su escaño en la Asamblea Nacional. Sin embargo, su permanencia dependerá de los movimientos de Emmanuel Macron, quien podría convocar elecciones anticipadas, lo que pondría en riesgo su puesto.
En cualquier caso, la política francesa enfrenta su momento más complicado en años. Si su apelación fracasa, su influencia en el RN podría verse reducida y el futuro del partido quedaría en manos de una nueva generación de líderes.