En diciembre de 2022, la tranquilidad de la Ciudad de México fue interrumpida por un ataque que estremeció al gremio periodístico. Ciro Gómez Leyva, uno de los periodistas más influyentes de México, fue víctima de un atentado cuando regresaba a su hogar. Los agresores abrieron fuego contra su vehículo tras seguirlo desde su lugar de trabajo, pero milagrosamente Gómez Leyva salió ileso de la emboscada.
Tras años de investigación y múltiples detenciones, la justicia finalmente comenzó a dar sus frutos. En una audiencia en el Reclusorio Norte, cinco acusados del intento de homicidio y otras dos personas señaladas por asociación delictuosa se declararon culpables. Los implicados optaron por un procedimiento abreviado, buscando penas mínimas a cambio de su confesión.
Ciro Gómez Leyva expresó recientemente en una entrevista con Joaquín López-Dóriga cómo este ataque marcó su vida de manera irremediable. “Perdí el privilegio de caminar sin voltear hacia atrás”, confesó con melancolía. Aunque sigue adelante, el periodista reconoce que el atentado le arrebató una sensación de seguridad que probablemente nunca recuperará por completo.
El caso aún está rodeado de misterio. Gómez Leyva, quien ahora vive temporalmente en Madrid, España, afirma no tener claridad sobre los motivos detrás del ataque. “¿Quién lo ordenó y por qué?”, se pregunta el periodista, mientras continúa esperando respuestas que podrían darle un cierre emocional.
Lejos de permitir que la tragedia lo consuma, el periodista ha decidido afrontar la vida con optimismo. Durante la entrevista señaló que, a pesar del dolor y el miedo, el incidente también lo empujó a replantearse prioridades. “La vida sigue, y no tengo odio ni deseos de venganza”, declaró con determinación.
Este caso subraya los peligros que enfrenta la libertad de prensa en México y la vulnerabilidad de los periodistas que se atreven a cuestionar el poder y la corrupción. Mientras el proceso judicial avanza, la sociedad mexicana sigue observando con interés y esperando que este sea un paso hacia la justicia y la protección del gremio periodístico.