Por Bruno Cortés
En los últimos días, una nueva propuesta ha puesto a la política mexicana en el centro del debate. Se trata de la iniciativa del legislador Alfonso Ramírez Cuéllar, del partido Morena, que busca eliminar el fuero federal. Sin embargo, el diputado Gibrán Ramírez Reyes, de Movimiento Ciudadano, no se ha quedado callado y lo ha calificado como un intento de «lavar la cara» al Congreso, luego de que se desechara la solicitud de desafuero contra el diputado Cuauhtémoc Blanco.
Ramírez Reyes no es un desconocido en los pasillos del Congreso. Con un discurso directo y sin rodeos, acusó que la propuesta de Ramírez Cuéllar no es la primera vez que se presenta como una jugada de «limpiar» la imagen del legislativo. De hecho, recordó otro episodio en el que el legislador de Morena había hecho algo similar en relación con un caso de nepotismo. Según Gibrán, esta iniciativa no es más que un «golpe comunicativo» para dar la impresión de que están tomando acciones, cuando en realidad, las cosas no cambian de fondo.
En sus declaraciones a los medios, el diputado de MC fue aún más lejos al señalar que en la votación del dictamen sobre la solicitud de desafuero de Cuauhtémoc Blanco, hubo un acuerdo «clarísimo» entre los miembros del PRI para bloquear el proceso. A juicio de Ramírez Reyes, este tipo de negociaciones no deberían existir cuando se trata de que se haga justicia, especialmente cuando está en juego la imagen de un partido como el PRI, que también tiene a su presidente nacional en la mira para un posible desafuero.
Pero las críticas de Gibrán Ramírez no se quedan ahí. En otro tema que ha conmocionado al país, la desaparición de la activista Sandra Domínguez, Ramírez Reyes expresó su indignación porque la Junta de Coordinación Política (Jucopo) no le permitió presentar un punto de acuerdo en el Pleno para exigir que se aborde el tema de las desapariciones forzadas en México.
El legislador propuso crear una comisión especial para investigar las desapariciones, pero la mayoría oficialista en la Jucopo rechazó su iniciativa, a pesar de contar con el respaldo de los coordinadores del PAN y del PRI. Según Gibrán, esta negativa muestra la falta de voluntad de la mayoría en el Congreso para enfrentar uno de los problemas más graves del país: la desaparición forzada de personas.
Y, como si fuera poco, Ramírez Reyes acusó al Gobierno Federal de ocultar las cifras reales sobre las desapariciones. Dijo que la estrategia del gobierno de Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México consistió en manipular los números de homicidios dolosos y que ahora, a nivel federal, están aplicando el mismo patrón. Según el legislador, el protocolo secreto, aunque ya no tan secreto, para desaparecer cuerpos en el Servicio Médico Forense de la Ciudad de México es solo una muestra más de la falta de transparencia del gobierno.
En medio de todo este panorama, el debate sobre la eliminación del fuero y la política de desaparecidos sigue abierto. Para Gibrán Ramírez Reyes, la verdadera reforma aún está por llegar, y no será una propuesta que se haga a base de golpes mediáticos, sino con un compromiso real de los legisladores para acabar con la impunidad y la corrupción.