Por Juan Pablo Ojeda
El Instituto Nacional Electoral (INE) ha tomado una decisión que ha generado controversia en el proceso electoral judicial: rechazó incluir los sobrenombres de los candidatos a jueces, magistrados y ministros en las boletas electorales. La resolución fue emitida por el Consejo General del INE, argumentando que la inclusión de apodos vulneraría los principios de equidad e imparcialidad de la contienda, ya que estos apodos podrían ser utilizados para posicionar y diferenciar a los candidatos de manera no objetiva.
El INE indicó que el uso de sobrenombres tendría como finalidad destacar a los aspirantes, lo que alteraría la balanza de la competencia y favorecería la visibilidad de algunos sobre otros. Asimismo, los funcionarios señalaron que incorporar estos apodos provocaría ajustes en el tamaño de la tipografía de las boletas, lo que complicaría su lectura y el correcto ejercicio del voto por parte de los ciudadanos.
A pesar de la negativa, al menos 24 candidatos a integrar el Poder Judicial de la Federación habían solicitado formalmente al INE la inclusión de sus sobrenombres en las boletas. Entre los nombres que se habían propuesto destacan los siguientes apodos:
- Lenia Batres Guadarrama – ‘Ministra del Pueblo’
- Ángel Mario García – ‘el Ángel de la Justicia’
- Emanuel Montiel Flores – ‘el Defensor Popular’
- Joel Blanno Castro – ‘Magistrado del Cambio’
- Christian Alan Guerrero – ‘el Magistrado del Pueblo’
- Arturo Yahir José Caridad – ‘Abogado del Pueblo’
- Rafael Linares Rivera – ‘Defensor del Pueblo’
- Ezequiel Ramírez – ‘el Juez del Pueblo’
- Marco Antonio Rojo – ‘el Juez de AMLO/de la 4T/del Pueblo’
- Laura Arlenn Solorio – ‘Jueza de la Verdad’
Por otro lado, el Consejo General del INE también aprobó el Plan de Difusión que contempla la emisión de promocionales para dar a conocer las candidaturas de jueces, magistrados y ministros. Estos esfuerzos de difusión buscan garantizar que la ciudadanía esté adecuadamente informada sobre los aspirantes, sin que se vean influenciados por la publicidad de sobrenombres o apelativos personales.