Por Juan Pablo Ojeda
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, afirmó que el Gobierno de México ejecutará acciones concretas para revertir el cambio de perspectiva de «estable» a «negativa» realizado por la agencia calificadora Standard & Poor’s (S&P). Durante su participación en un foro financiero, el funcionario aseguró que la estrategia de consolidación fiscal será el eje principal para recuperar la confianza de las instituciones evaluadoras en el corto plazo.
La administración federal presentó como indicador principal de estabilidad la reducción del déficit fiscal, el cual transitó de un 5.8% a un 4.3% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2025. Según las cifras de la Secretaría de Hacienda, este ajuste de 1.5 puntos porcentuales representa un esfuerzo de disciplina presupuestaria que no se registraba en la contabilidad pública mexicana desde hace varias décadas.
Amador Zamora enfatizó que, a pesar del ajuste en la perspectiva, México conserva el grado de inversión con las ocho agencias calificadoras que monitorean la deuda soberana del país. Las notas actuales de S&P se mantienen en BBB para deuda de largo plazo en moneda extranjera y BBB+ para moneda local, niveles que aún sitúan al país dentro del rango de seguridad para los mercados internacionales.
En cuanto a la estructura del endeudamiento, el titular de Hacienda detalló que el saldo histórico de la deuda pública cerró el ejercicio anterior en un 54.2% del PIB. Este porcentaje, de acuerdo con el análisis oficial, se mantiene por debajo del promedio de las naciones integrantes de la OCDE y muestra niveles de competitividad frente a economías emergentes de América Latina.
La estrategia de financiamiento del sector público prioriza el mercado interno sobre el externo. Amador explicó que la mayor parte del capital proviene de inversionistas institucionales mexicanos en moneda local, dejando el financiamiento internacional como una herramienta complementaria para mitigar riesgos cambiarios y asegurar la sostenibilidad del portafolio de deuda a largo plazo.
Respecto a la situación de Petróleos Mexicanos (Pemex), el secretario destacó una mejora en su perfil financiero, logrando que el pasivo de la petrolera bajara de 5.4 a 4.0 puntos porcentuales del PIB. Este nivel de deuda representa la cifra más baja para la institución desde el año 2002, factor que ya ha sido reconocido con ajustes positivos por parte de las agencias Fitch y Moody’s.
Finalmente, el funcionario reconoció los desafíos señalados por S&P, entre los que destacan el débil crecimiento económico y la carga de intereses. Sin embargo, sostuvo que la trayectoria de convergencia fiscal orientada por la presidenta Claudia Sheinbaum será suficiente para demostrar la viabilidad de las finanzas nacionales y estabilizar las perspectivas crediticias del país antes de que se produzca una degradación de la nota.

