La Ciudad de México ha dado un paso histórico en la protección animal al aprobar una reforma que prohíbe las corridas de toros con violencia. Según una reciente encuesta, el 75% de los capitalinos se opone a este tipo de espectáculos, y el 72% los considera una forma de maltrato animal.
La reforma, que busca transformar la tauromaquia en un evento cultural sin sufrimiento para los toros, cuenta con el respaldo del 66% de los encuestados. Sin embargo, el debate sigue abierto, pues mientras el 46% aceptaría una versión sin violencia, el 54% sigue rechazando cualquier tipo de corrida.
Este cambio legislativo ha sido celebrado por activistas y defensores de los derechos animales, quienes consideran que la Ciudad de México se coloca a la vanguardia en la protección del bienestar animal.