El rey Carlos III de Inglaterra fue hospitalizado brevemente este jueves tras presentar efectos secundarios derivados de su tratamiento contra el cáncer, según informó el Palacio de Buckingham. Aunque ya fue dado de alta y se encuentra recuperándose en su residencia, Clarence House, se decidió posponer sus compromisos públicos del viernes como medida preventiva.
El monarca, de 75 años, fue diagnosticado con cáncer en febrero de 2023, después de someterse a una cirugía por una próstata agrandada. Desde entonces, ha mantenido un tratamiento médico del que no se han revelado mayores detalles, aunque el palacio ha asegurado que su evolución ha sido positiva.
Este jueves, sin embargo, experimentó reacciones adversas que requirieron observación médica temporal. Fuentes reales confirmaron que su estado no es grave y que sigue trabajando desde casa, atendiendo llamadas y reuniones virtuales.
Entre las actividades canceladas destacan la recepción de credenciales de tres embajadores y una visita programada a Birmingham. «Su Majestad está muy decepcionado por no poder asistir, pero espera reprogramar estos eventos pronto», explicó un portavoz.
A pesar de este contratiempo, se espera que el viaje de Estado a Italia, previsto para abril junto a la reina Camila, se mantenga según lo planeado. La Casa Real ha reiterado que el rey sigue de buen ánimo y comprometido con sus labores, aunque priorizando su salud.
La noticia ha generado preocupación entre los británicos, quienes han enviado mensajes de apoyo al monarca. Mientras se recupera, el príncipe Guillermo y otros miembros de la familia real podrían asumir temporalmente algunas de sus actividades. Por ahora, el palacio insiste en que no hay motivo de alarma, pero se mantendrán precauciones para garantizar su bienestar.