El 20 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Felicidad, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas presentó el Informe Mundial sobre la Felicidad 2025. Este informe clasifica a 147 países basándose en factores clave que influyen en el bienestar de las personas. Este año, el tema central del informe fue «Cuidar y compartir», haciendo énfasis en la importancia del apoyo social, la confianza y la comunidad como elementos esenciales para alcanzar la felicidad a largo plazo.
Los factores que determinan la felicidad: Para llegar a esta clasificación, se toma en cuenta una serie de variables que incluyen el apoyo social, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, la esperanza de vida con buena salud, la libertad, la generosidad y la percepción de la corrupción. Además, se evalúan las emociones positivas y negativas, así como la benevolencia (ayuda a los desconocidos, voluntariado y donaciones).
Los encuestados de todo el mundo califican estos factores en una escala del 0 al 10 utilizando la Escala de Cantril, que mide la satisfacción vital de cada país. Con estos datos, los científicos elaboran la clasificación final de los países más felices.
¿Quiénes lideran el ranking de felicidad? Este año, los países nórdicos han consolidado su posición en los primeros puestos, seguidos por los Países Bajos y Costa Rica. España, por su parte, ha bajado dos lugares y ocupa la posición número 38, con un descenso gradual desde que alcanzó el puesto 22 en 2012.
Los 10 países más felices del mundo:
- México
México se mantiene en el top 10 con su cálida cultura y hospitalidad. La calidez de su gente y el apoyo social son aspectos clave que contribuyen a la felicidad en el país.
- Luxemburgo
Este pequeño país europeo sigue destacando por su excelente calidad de vida y bienestar general, ganando puntos por la libertad y la confianza de sus ciudadanos.
- Israel
Con una puntuación destacada, Israel se mantiene entre los 10 países más felices del mundo, gracias a su fuerte sentido de comunidad y apoyo social.
- Noruega
Noruega, conocido por su impresionante naturaleza y su enfoque en el bienestar social, sigue siendo uno de los países más felices con un sólido sistema de salud y educación.
- Costa Rica
Costa Rica mantiene su posición gracias a su sistema de salud, su increíble biodiversidad y la seguridad que ofrece a sus ciudadanos. Además, la generosidad y el apoyo mutuo son esenciales en su cultura.
- Países Bajos
Con un aumento en su puntuación, los Países Bajos se colocan en el quinto puesto gracias a su alta calidad de vida, su infraestructura moderna y el acceso a espacios naturales que invitan al bienestar.
- Suecia
Suecia, otro país nórdico, se mantiene en la cuarta posición, destacando por su fuerte sentido de comunidad, su acceso a la naturaleza y su sistema de bienestar.
- Islandia
Islandia sigue siendo un referente de felicidad, con su impresionante naturaleza, su baja tasa de criminalidad y su alta calidad de vida. El país destaca por su nivel de apoyo social y su enfoque en la salud mental y emocional de sus habitantes.
- Dinamarca
Dinamarca, conocido por su concepto de «hygge» (bienestar, calidez y buena compañía), continúa siendo uno de los países más felices, con una puntuación de 7.521, respaldada por su sistema de salud y su fuerte sentido de comunidad.
- Finlandia
Por octavo año consecutivo, Finlandia ocupa el primer lugar con 7.736 puntos. Su felicidad radica en una comunidad unida, una alta confianza social y el fácil acceso a la naturaleza. Según Juhana Vartiainen, alcaldesa de Helsinki, «la felicidad está integrada en la vida cotidiana, y aunque no siempre se nos note en la cara, está ahí, en el funcionamiento de la vida». Espacios públicos como saunas y bibliotecas también juegan un papel importante en la vida social de los finlandeses.
La felicidad está al alcance de todos
Este informe nos muestra que la felicidad no depende solo del dinero, sino también de factores como el apoyo social, la confianza mutua y el acceso a la naturaleza. Los países nórdicos siguen demostrando que un buen sistema de bienestar social, junto con la conexión con la comunidad y el entorno, es clave para un nivel alto de satisfacción vital.