Por Bruno Cortés
Ciudad de México, 25 de febrero de 2025 – La Cámara de Diputados recibió este martes la minuta aprobada por el Senado que busca reformar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de no reelección y nepotismo electoral. Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, anunció que la mayoría legislativa está preparada para dar trámite a esta iniciativa, destacando su relevancia para fortalecer la democracia mexicana. Este paso legislativo promete ser un avance significativo en la lucha contra prácticas que han debilitado la confianza ciudadana en las instituciones.
La reforma, impulsada originalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum y enviada al Congreso el pasado 5 de febrero, tiene como objetivo principal erradicar dos males históricos de la política mexicana: la perpetuación en el poder mediante la reelección inmediata y la sucesión de cargos públicos entre familiares. Según Monreal, esta iniciativa responde a una demanda social de transparencia y equidad, alineándose con los principios de la Revolución Mexicana encapsulados en el lema “Sufragio efectivo, no reelección”. La propuesta busca garantizar que los cargos de elección popular sean ocupados por personas basadas en méritos y no en vínculos familiares o privilegios heredados.
Uno de los aspectos más destacados de la reforma es su enfoque en el nepotismo electoral. La enmienda constitucional establece que nadie podrá postularse a un cargo de elección popular —como presidente de la República, gobernador, senador, diputado, presidente municipal o regidor— si tiene o tuvo, en los tres años previos a la elección, un vínculo de parentesco hasta el cuarto grado de consanguinidad, afinidad o una relación de pareja con quien ocupa dicho puesto. Este candado jurídico busca cerrar la puerta a las dinastías políticas que, en opinión de expertos, han limitado la movilidad social y la competencia democrática en diversas regiones del país.
En cuanto a la no reelección, la reforma elimina la posibilidad de que legisladores federales y locales, así como presidentes municipales, síndicos y regidores, puedan contender por el mismo cargo de manera consecutiva tras concluir su mandato. Este cambio refuerza el espíritu original de la Constitución de 1917, que veía en la reelección un riesgo para la alternancia en el poder. Para analistas políticos, esta medida podría renovar el panorama electoral al fomentar la participación de nuevos liderazgos, evitando que figuras públicas se enquisten en sus posiciones gracias a estructuras de poder preexistentes.
Aunque la iniciativa original planteaba que las nuevas reglas entraran en vigor en 2027, una modificación impulsada por Morena y el Partido Verde en el Senado aplazó su aplicación hasta 2030. Esta decisión, aprobada con 97 votos a favor y 26 en contra, generó debate, pero Monreal defendió que el plazo ampliado permitirá una transición ordenada y una mejor preparación de las instituciones electorales. La minuta ahora está en manos de los diputados, quienes, como cámara revisora, tienen la oportunidad de consolidar este cambio histórico antes de que concluya el periodo legislativo.
La recepción de esta reforma en la Cámara de Diputados ha sido recibida con entusiasmo por la mayoría legislativa, que ve en ella una herramienta para dignificar la representación popular. “Estamos listos para llevar a cabo el proceso legislativo correspondiente y atender los temas de interés nacional”, afirmó Monreal en un mensaje difundido a través de sus redes sociales. Este compromiso refleja la intención de Morena y sus aliados de avanzar en una agenda que priorice la justicia social y la rendición de cuentas, temas centrales en el discurso de la Cuarta Transformación.
Expertos en derecho constitucional han aplaudido la iniciativa por su potencial para fortalecer el sistema democrático. “Prohibir el nepotismo y la reelección inmediata es un paso hacia una política más meritocrática y menos clientelar”, señaló el académico Juan Pérez Salazar, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Sin embargo, también advirtió que su éxito dependerá de la voluntad política para implementarla sin excepciones, así como de la vigilancia ciudadana para evitar que se diluya en la práctica.
La discusión en la Cámara de Diputados se prevé intensa, pero el respaldo de la mayoría legislativa liderada por Morena, junto con sus aliados del PT y el PVEM, sugiere que la reforma tiene un camino allanado hacia su aprobación. De concretarse, México podría dar un ejemplo regional en la lucha contra el nepotismo y la perpetuación del poder, enviando un mensaje claro: los cargos públicos deben servir al pueblo, no a intereses familiares o personales.
En un contexto donde la confianza en las instituciones sigue siendo un desafío, esta reforma representa una esperanza para millones de mexicanos que exigen un sistema político más justo y equitativo. Con el liderazgo de figuras como Ricardo Monreal, la Cámara de Diputados tiene ahora la responsabilidad de transformar esta minuta en una realidad que marque un antes y un después en la historia democrática del país.