CDMX a 18 de noviembre, 2021.- Como una ventana a la diversidad cultural que habita la capital y un impulso económico a las comunidades indígenas y originarias, la Secretaria de Cultura capitalina, Vannesa Bohórquez López, despidió desde el Zócalo capitalino la VII edición de la Fiesta de las Culturas Indígenas, Pueblos y Barrios Originarios de la Ciudad de México, que reunió, desde el 4 de noviembre, a más de un millón de asistentes y 15 mil visitas con 21 mil sesiones en página web.

“Estamos hablando de cientos de miles de personas que se congregaron aquí con un solo fin: reconocer nuestra cultura, sentirnos orgullosos y apoyar las economías que en este momento es vital”, externó la funcionaria capitalina, quien agradeció a los más de mil expositores que reunieron los colores, olores, texturas y sabores de la riqueza cultural de estos pueblos.

Asimismo, Bohórquez López agradeció a las Secretarías de Gobierno y de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI), así como al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), por su colaboración y apoyo para realización de este encuentro que implicó un diálogo cercano con los pueblos que habitan la ciudad.

“Lo más rico que tenemos es lo que surgió aquí, los talentos, la creatividad, las voces y nuestros sentimientos. Esta unión solo la tiene la Ciudad de México porque es donde más habitan comunidades indígenas, pueblos y barrios originarios”, agregó la responsable de la política cultural de la capital.

En el marco de este encuentro, el público pudo disfrutar de danza prehispánica, con la que se rememoraron los 500 años de resistencia indígena; así como el sonido de viento de la Banda Monumental Oaxaqueña, con la participación de más 300 músicos, y las presentaciones musicales de los raperos Manuel Sánchez y Santiago Martínez (zapotecas), Kipper (mazateco) y Carlos Guadalupe Hernández (triqui).

Las y los visitantes del Centro Histórico disfrutaron durante el último día de actividades de una alegre “Calenda”, tradicional recorrido que antecede las fiestas patronales en Oaxaca, en compañía de mojigangas, al ritmo de la música tradicional a cargo de la Banda Donají, así como la vestimenta regional y el baile con el grupo de danza folclórico Tradiciones oaxaqueñas, quienes también interpretaron, en el escenario principal, la Guelaguetza, la celebración más representativa del estado que acercó al público a las ocho regiones oaxaqueñas.

El encuentro logró visibilizar el quehacer artístico y cultural que realizan los diversos pueblos indígenas y originarios de México, así como impulsar su economía a través del despliegue de una amplia expo-venta que logró la participación de mil expositores que llenaron el Zócalo capitalino con su tradición gastronómica, artesanal, medicinal y lingüística.

El Círculo de Saberes, espacio dedicado a la enseñanza y aprendizaje de la palabra de los abuelos, albergó el VII Foro Perspectiva Indígena en el Proceso de la 4 Transformación, así como una amplia oferta de talleres como muñeca otomí y arte plumario; presentaciones editoriales, tal fue el caso de la colección Tesoro del Jaguar, además de charlas como “La participación política de las mujeres purépechas” y conversatorios sobre arte originario y artesanías.

A través de más de 150 puestos ubicados en la zona de comida, los visitantes pudieron disfrutar de las conocidas tlayudas, pozole, enchiladas, cemitas, tamales, esquites, tacos de cecina y una amplia variedad de platillos típicos elaborados de manera tradicional que degustaron niños, jóvenes y adultos acompañados por las refrescantes aguas de horchata, guanábana, naranja, jamaica, limón y maracuyá, entre otras.

Las y los visitantes adquirieron juguetes tradicionales, cerámica artesanal de San Pablo Oztotec, mochilas y rebozos oaxaqueños, tapetes de lana, productos en piel como carteras, bolsos y cinturones, bisutería en todos los colores, ponchos o capas de Texcoco, gabanes de Toluca, orfebrería michoacana en cobre, artesanía en resina, tenangos de Hidalgo, sudaderas de jerga artesanales, huipiles de Oaxaca, gorritos de lana y estambre, entre muchas cosas más.

Además, en el área de Medicina Tradicional, los habitantes y visitantes del Zócalo capitalino pudieron acceder a una amplia gama de servicios y productos para mejorar la energía, salud y el ánimo como armonizaciones o limpias, sahumaciones, lecturas de códices o de maíz, así como adquirir productos artesanales basados en la herbolaria para tratar el estrés, la ansiedad, el insomnio, dolores de cabeza, mareos, cansancio y dolores de articulaciones, por mencionar algunos padecimientos.

Como cada edición, este encuentro dedicado a las culturas originarias se ha convertido en la gran exposición del arte popular indígena del país, con la finalidad de reconocer la diversidad pluricultural y pluriétnica que se vive en la capital para valorar su legado ancestral y así erradicar la discriminación y garantizar los derechos culturales de los pueblos indígenas.

La VII Fiesta de las Culturas Indígenas, Pueblos y Barrios Originarios de la Ciudad de México se realizó desde el 4 de noviembre y fue organizada por las Secretarías capitalinas de Cultura, de Gobierno y de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI), en colaboración con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

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