Por Juan Pablo Ojeda
El debate sobre el nepotismo en la política mexicana sigue caliente, y esta vez fue el coordinador del Grupo Parlamentario del PAN, Elías Lixa Abimerhi, quien alzó la voz para cuestionar los recientes cambios que se hicieron en el Senado de la República a la reforma constitucional que busca erradicar esta práctica tan criticada en la política y el servicio público. Lo que parecía un avance para frenar el nepotismo, ahora está en el centro de la polémica por la fecha en la que se propone que entre en vigor: 2030, cuando en un principio se había planeado para 2027.
En declaraciones a medios de comunicación, Lixa Abimerhi no dudó en señalar la incongruencia de este cambio. “¿Por qué esperar hasta 2030 para combatir el nepotismo, si ya tenemos los votos ahora?”, cuestionó el diputado panista. Para él, este retraso no tiene justificación y, de acuerdo con sus palabras, quienes han impulsado este cambio en el Senado deben explicar las razones detrás de la prolongación de la entrada en vigor de la reforma. Lo que está claro para el PAN es que no tiene sentido postergar lo que se podría hacer en solo tres años.
Además, el diputado no se quedó solo con este punto. Criticó la reforma por ser demasiado limitada, ya que, según él, únicamente aplicaría a cargos de elección popular en ciertos casos, dejando fuera a las dependencias y otros ámbitos del gobierno donde el nepotismo sigue siendo una práctica común. “No basta con frenar el nepotismo solo en las elecciones, hay que ir más allá. Los contratos públicos no tienen límites, y sabemos que muchas veces terminan beneficiando a los amigos y familiares de quienes tienen el poder”, apuntó.
Elías Lixa también propuso que se añadiera una cláusula a la reforma para que ningún pariente cercano del presidente de la República, como un hijo o pareja, pueda aspirar a ser titular del Ejecutivo Federal por un período de 10 años, como una forma más estricta de evitar el nepotismo en la cúspide del poder político en el país. “Si realmente Morena quiere acabar con el nepotismo, entonces debe ser una reforma real, no solo algo para quedar bien con el electorado”, recalcó.
El PAN no se quedó de brazos cruzados y anunció que, si el Senado reconsidera la fecha y decide hacer que la reforma entre en vigor en 2027, como originalmente se planteó, el partido panista la apoyará sin problemas. De hecho, Elías Lixa dejó claro que su grupo parlamentario ha trabajado en una propuesta propia para ampliar la reforma, misma que ya fue turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales para su análisis. Aunque no se ha presentado aún en tribuna, el diputado afirmó que ya está en proceso y que se espera que se considere junto con la minuta que llega del Senado.
Lo que más preocupa a Lixa Abimerhi es que si no se aprueba la reforma tal como está, corren el riesgo de que en futuras legislaturas la cambien o simplemente la prolonguen indefinidamente, lo que llevaría a que la reforma nunca se aplique de manera efectiva. “Mientras haya personas interesadas en mantener el nepotismo, no tengo dudas de que seguirán buscando maneras de postergar su implementación. O se aplica ahora o nunca se hará realidad”, sentenció.
Este tema, que ha estado sobre la mesa por mucho tiempo, sigue generando debates entre los partidos. El PAN ha dejado claro que, aunque el tema es polémico, está dispuesto a trabajar por una reforma que realmente frene la corrupción y privilegios en el poder público, sin caer en reformas superficiales que solo busquen un beneficio mediático.